un dia de costa siempre viene bien, y mas ahora que empieza el buen tiempo mi propuesta es muy simple y hace un pequeño recorrido por una porción de costa muy agradecida.
Primero, parada en el bar Indians de Sopelana para coger fuerzas para el dia, luego bajamos la cuesta y extendemos la toalla en la arena (aun fresca) de la playa.
Tras unos vuelta y vuelta y unas olas con la tabla de surf, recogemos todo el atrezzo y lo tomamos un relajante reconstituyente en una de las muchas terrazas de Sopelmar.
De aqui nos trasladamos al salvaje paraiso de Meñakoz, para contemplar el atardecer y la puesta de sol sobre sus rocosas y escarpadas laderas.
Y para terminar el dia, una cenita de lo mas 'cool' el el restaurante mexicano Milagros de Barrika.
De vuelta se puede tomar la ultima en otro local de similares caracteristicas, el Bamboo, tumbado en su gigantesca y natural terraza.
Con todo esto ya tenemos las suficientes razones para, otro dia más, irnos satisfechos a la cama.
























