Llegar a Soria es llegar al país de los pinos. Son increíbles las miles de cosas que podemos hacer en esta provincia dependiendo de la época del año que nos acerquemos. A tan solo una hora y media de Vitoria, tras cruzar Cameros y la sierra de la Cebollera nos adentramos en una gran planicie que nos indica que ya hemos llegado a Soria… De aquí en adelante solo queda disfrutar. Muy cerquita de aquí está la Laguna Negra, que es parada obligatoria para disfrutar de unos lagos preciosos con unas aguas de color negro que los hacen especialmente mágicos.
De ahí nos vamos a comer a cualquiera de los restaurantes que podemos encontrar en Vinuesa donde en sus cartas no pueden faltar un producto muy soriano el Hongo.
Muy cerca de allí, en Ucero, podemos visitar el Cañón del rio Lobos con su preciosa ermita templaría y el centro de interpretación del parque.
Descansar y pasar la noche en una casa rural de un precioso pueblo es muy fácil pero sin duda hacerlo en EL Burgo de Osma tiene una magia muy especial.
El segundo día de nuestra ruta comienza visitando un lugar precioso y encantado a su vez, La Fuentona que se encuentra en Muriel de la Fuente.
Desde aquí encaminamos la ruta hacia Soria capital para descubrir una linda ciudad con espacios muy recomendables para el paseo y el buen yantar. La tarde de el ultiemo día de esta escapada la destinamos a visitar las ruinas de Numancia que se encuentra a muy poquitos kilómetros, rumbo norte, de la capital soriana. Este es un lugar perfecto para zambullirnos en la historia y hacérsela conocer a los más peques de la casa….
Desde aquí retornaremos a casa con la satisfacción de haber conocido una tierra llena de encantos y lugares preciosos. Soria
























