Atenas es la ciudad de las ruinas y del calor. Hay que ir preparado para ambas cosas, ya que en alguna ocasión pienses que el calor hace de tu viaje una ruina. Aún así es impresionante.
Se puede ir en avión. Su aeropuerto dista 21 km del centro de Atenas.
Es muy curioso subir a la colina de Likavitos, con unas vistas de toda la inmensa ciudad, ya que se puede ver a la guardia del gobierno con sus ridiculos zapatos con pompones...
Pero lo que más vale la pena visitar es el templo de Zeus, y el Acropolis; una pena ver que el Partenon está en obras, aunque también se puede comprobar su mal estado.
Para comer lo mejor es perderse por Plaka, un barrio lleno de restaurantes con música en directo donde podremos ver el típico baile griego.
























