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JUANJO MENA, DIRECTOR
DE ORQUESTA
«Es fundamental una nueva y
muy buena edición de sus obras»
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| Nieves Fontova |
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El director de la Sinfónica de Bilbao espera que se pongan
en «correcto papel» sus obras
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| DIVULGADOR.
Juanjo Mena, en la sala de ensayo de la BOS. / José
Luis Nocito |
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Juanjo Mena considera que ha
llegado el momento de realizar una nueva edición «seria,
sólida, crítica y severa» de la obra de Juan
Crisóstomo de Arriaga y despojarla de las aportaciones de
aquéllos que quisieron ir más allá y lo único
que han hecho ha sido «ensombrecerla». El director de
la Orquesta Sinfónica de Bilbao, buen conocedor de la música
de este compositor, considera que la obra de Arriaga hay que abordarla
de forma espontánea ya que tiene una «gran frescura».
Arriaga vive una época que está
a caballo entre el clasicismo y el romanticismo. ¿Cómo
aborda a este compositor?
El estilo Arriaga estaba formándose y todavía
no había llegado a cuajar de una manera redonda, ya que Arriaga
vivió lo que vivió. En ese sentido considero que hay
que entrar en su repertorio sonando de una manera espontánea.
Estamos hablando de un músico con trece, catorce, quince
... años y por tanto debemos abordarlo, tocarlo, de forma
alegre y relejada. Debe tener un estilo claro, sincero y natural.
En Arriaga, de una forma similar a lo que sucede en Mozart, lo importante
en no añadir nada. Quizá lo más difícil
sea tocar lo que está, simplemente, sin ninguna aportación
personal. Otro aspecto fundamental es que se debe afrontar su música
desde un punto de vista camerístico. No estamos hablando
de un gran sinfonismo o de una gran masa orquestal.
Murió joven, cuando todavía era un estudiante,
con una carrera musical todavía sin desarrollar. Tal vez
se está intentando ver demasiado allá.
A veces, al desarrollar su música, intentamos darle
un dramatismo que muy difícilmente alguien con quince o dieciséis
años puede tener, y menos en esa época con unas vivencias
muy diferentes a las actuales. En su música hay una influencia
preferentemente clásica, pero también se nota que
comenzaba a escuchar en París, lo que llegaba de Italia...
Cuando, últimamente, he dirigido esta música en América
y en el Norte de Europa me han comentado que casi parece un Rossini,
que tiene un temperamento muy vital. Pero no debe llegar al desbordamiento
romántico porque entonces lo estaríamos haciendo mal.
Cuando Arriaga es algo más dramático es cuando utiliza
la palabra como en el Stabat Mater, que es una de sus
obras más difíciles de interpretar, o en las arias
para soprano. Pero no se le pueden dar más años de
los que tiene y sus composiciones son de gran frescura juvenil.
Intentos de mitificación
Algunas de sus partituras está n inacabadas
o incompletas ¿Esto supone un problema a la hora de dirigir
o se suple con facilidad?
En ocasiones se ha querido mitificar a Arriaga y lo que se
ha hecho ha ido en contra de la claridad a la hora de abordar su
música. Esto ha llevado a que los directores no tengamos
acceso a materiales que, incluso, se han perdido por esa mala visión.
Nos crea muchos problemas. Parte del material está lleno
de aportaciones personales, de interpretaciones, de aquellos que
quisieron hacer de musicólogos o de musicólogos que
quisieron ir más allá. Espero que las nuevos trabajos
en marcha solucionenestos problemas y que se acerque más
al espíritu de Arriaga. Así me lo planteo yo y la
orquesta.
¿Cómo se ve Arriaga en el exterior?
Debo decir que nunca me he encontrado una orquesta que diga
que no tiene ni idea de Arriaga. Principalmente lo que se conoce
de él fuera son sus cuartetos de cuerda. Debemos estar satisfechos
porque estos cuartetos son de gran calidad, son su carta de presentación
mundial. Su sinfonía, que considero que es una obra muy interesante
con un cuarto movimiento genial, y sus oberturas son más
desconocidas.
Ligado a Mozart
En las programaciones de las grandes
orquestas del mundo, sin embargo, no aparece nada de Arriaga en
un momento que la música española goza de cierto éxito.
Al margen de actuaciones políticas ¿qué podría
hacerse para evitarlo y que se conociera más?
En estos momentos todavía no se conocen las programaciones
de la temporada 2006/07 de las orquestas y es posible que nos llevemos
sorpresas; personalmente, dirigiré música de Arriaga
en Noruega (Bergen Filharmoniske), Francia (BOS), y Chile (Filarmónica
de Chile), y el pasado año lo he hecho en Italia (RAI Torino),
y EE UU (Baltimore Symphony), además de realizar con la BOS
una amplia serie de conciertos con su música por el Estado
Español. En cualquier caso, es fundamental que exista una
muy buena edición seria, sólida, crítica y
severa de su música. Los materiales con los que hoy tengo
que hacer Arriaga por el mundo son pésimos. Y esto marca
una distancia. Lo primero es poner su música en correcto
papel, libre de las aportaciones personales que se han hecho para
darle mayor interés a su música y que lo único
que han hecho ha sido ensombrecerla. Después es importante
una grabación hecha con tiempo y tranquilidad basada en esa
edición nueva. Quise programar el Stabat Mater
en Alemania y me pidieron material, que resulta que no es muy correcto,
y una grabación que no existe bien hecha. Con una buena edición
será la manera en que se pueda distribuir a las grandes orquestas
del mundo, además del compromiso de los directores e intérpretes
de hacerla.
-El hecho de que Arriaga y Mozart coindican
en fecha de aniversario, ¿perjudica al músico vasco?
Creo que le favorece. Entre ellos existen 50 años de
diferencia que ha nivel estilístico no son de gran cambio.
Y se hace una interesante relación entre los dos. Juntarse
con Mozart
para cualquiera es pelearse con un monstruo pero, precisamente,
para Arriaga resulta un beneficio por esa coincidencia, lo que ha
hecho que mucha gente se interese por él. El contar con una
producción desde la infancia, que los dos murieran jóvenes,
ha provocado que se le ligara con Mozart y esto ha beneficiado claramente
a Arriaga.
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