Mudanzas históricas
en la Diputación
El 16 de diciembre la Diputación anunció el
desalojo inminente de la sede de Acción Social, en la
Gran Vía. De este modo, arrancaba definitivamente el ambicioso
proyecto que culminará con la unificación de todos
los departamentos forales en el rascacielos de
Abandoibarra
diseñado por César Pelli. La decisión de
acometer esta histórica operación inmobiliaria,
la mayor de las llevadas a cabo en la villa y que culminará
hacia el 2004, se tomó en marzo. Los responsables decidieron,
entonces, poner en venta todos los edificios de Bilbao, salvo
el del Palacio de la Gran Vía, para trasladarse a la emblemática
torre. La Diputación buscaba una promotora que construyese
el edificio de Pelli, la nueva sede de 30 plantas y 50.000 metros
cuadrados. A cambio, el ente foral ofrecía 19 inmuebles,
incluidas las dependencias de Hacienda en la Feria de Muestras,
cuyo valor ascendía a 15.000 millones de pesetas.
De este modo, los responsables de la Diputación ponían
en marcha un proyecto que, «con un coste cero»
para las arcas forales, simplificará los trámites
al ciudadano al reunir todas sus oficinas, y supondrá
un ahorro de 130 millones al año en alquiler de locales.
En octubre, mes en el que se inició la subasta de los
inmuebles en la Feria Inmobiliaria de Barcelona, la Diputación
optó por crear una sociedad pública, Abandoibarra
S.A., para gestionar el traslado. Esta empresa, que cuenta de
manera excepcional con la participación en el Consejo
de Administración de todos los partidos, garantizará
la transparencia de un proceso visto con reservas por las formaciones
de la oposición.
