Un tripartito para el Bilbao de fin de siglo
Con el final de enero, llegó el acuerdo para formar
el gobierno que liderará el nuevo Bilbao hasta mayo de
1999. Un pacto inédito entre PNV, PSE e IU cerró
las complicadas negociaciones para gestionar la villa tras el
fracaso, en diciembre del año anterior, de la alianza
PNV-PP. Esta ruptura, motivada
por las posturas enfrentadas respecto a la reforma de la participación
en los distritos, sumió al Consistorio en una situación
de precariedad durante un mes y doce días. La crisis culminó
con un acuerdo que cubría el arco de pactos en Euskadi
y superaba con ambigüedad las discrepancias sobre la incineradora.
El PNV mantuvo casi intacta su estructura de poder salvo en
el caso de la concejalía de Empleo, que pasó a
manos de IU, aunque a cambio recuperó Educación.
Los socialistas asumieron los tres departamentos vacantes del
PP: Bienestar Social, Economía y Urbanismo. A mediados
de febrero, el Ayuntamiento logró cerrar la polémica
que había motivado la ruptura del anterior gobierno, y,
gracias al apoyo del PP, el tripartito logró un amplio
consenso para reformar las mesas que encauzan la opinión
de los vecinos en los ocho distritos de la ciudad.
