La formación de
un nuevo Gobierno
Tras los comicios autonómicos, vinieron las conversaciones
entre los diversos partidos para intentar formar una alianza
estable que posibilitase el gobierno. El PNV sugería al
día siguiente de las elecciones un pacto en minoría
con EA y apoyos concretos de EH.
La formación jeltzale
y el PP tenían diferencias insalvables que hacían
impensable una coalición entre ambas fuerzas políticas.
Los populares confiaban en que PSE-EE no se aliara con el PNV
para así poder frenar el nacionalismo, pero estos dos
partidos iniciaron a principios de noviembre los contactos para
un posible pacto. PSE-E se mostraba favorable a debatir el plan
de paz de Ardanza, pero la presión de EA dificultaba la
reedición del tripartito. Las conversaciones entre socialistas
y nacionalistas se rompieron el 3 de diciembre debido a las posiciones
enfrentadas en materia de pacificación, aunque Nicolás
Redondo atribuyó el fracaso al «acuerdo»
de la «jerarquía» jeltzale con HB.
Ibarretxe comenzó, entonces, las negociaciones con
EA, que definitivamente se materializaron en un acuerdo para
formar gobierno durante los próximos cuatro años.
EH ofreció su respaldo a este proyecto de gobierno.
