Elecciones al amparo
de la tregua
El 25 de octubre, se celebraron las primeras elecciones al
Parlamento vasco bajo el signo de una tregua incondicional e
indefinida de ETA. La campaña había transcurrido
entre las críticas de los partidos
nacionalistas
hacia el frente formado por PP y PSE-EE y su «reivindicación
del voto del miedo», y la acusación de estos
dos de «una mayor radicalidad» mostrada por
el PNV.
La jornada electoral se saldó con una participación
del 70,7%, la más alta registrada en unos comicios autonómicos,
un exiguo triunfo del PNV, la subida del PP que se colocó
como segunda fuerza, y un importante avance de EH. El PNV perdió
un escaño y se situó como primer partido con 21
representantes y con Juan José Ibarretxe como nuevo lehendakari.
El PP ganó cinco escaños y conseguía 16.
El tercer puesto en la relación de fuerzas fue para EH,
que logró 14 asientos en el Parlamento, tres más
de los que ya tenía. PSE-EE ganó dos escaños
y llegó a los 14.
Por detrás, quedaron EA, que obtuvo 6 representantes
al ceder dos escaños; IU, que experimentó una fuerte
bajada al retroceder hasta 2 asientos por la pérdida de
otros cuatro; y UA, que obtuvo también 2 representantes
y cedía tres. Las urnas configuraron un nuevo Parlamento
en el que la relación de fuerzas nacionalistas y no nacionalistas
no sufrió variación: los primeros lograron 41 escaños
y los segundos 34.
