Morir en la carretera
Los accidentes de tráfico volvieron este año
a cobrarse la vida de más de 4.000 personas, de las que
una tercera parte tenía menos de 35 años. Aunque
el coche se confirma como el medio de transporte más peligroso,
los siniestros en que se vieron involucrados autobuses dejaron
como saldo un elevado número de víctimas.
El 26 de abril once
jubilados fallecieron en Alicante al caer desde un puente el
autocar en que viajaban. Más recientemente, el 17 de noviembre
un camión embistió en Asturias a un autobús
que trasladaba a un grupo de escolares al instituto de Llanes.
Siete estudiantes y el conductor del vehículo pesado perdieron
la vida en un accidente que trajo a la actualidad los desplazamientos
por carretera que deben realizar diariamente miles de jóvenes
para asistir a clase.
Alarmado por las cifras de víctimas mortales, el Ministerio
de Fomento presentó en mayo un Plan de Seguridad Vial
dotado con 40.000 millones de pesetas para reducir un 10 por
ciento los accidentes en los denominados puntos negros
de la red viaria.
