México "lindo" y peligroso
La guerrilla zapatista y la inseguridad ciudadana son los
dos problemas que tuvo que afrontar un año más
el Gobierno de Ernesto Zedillo. Los habitantes del Estado de
Chiapas asistieron en junio al primer combate directo entre las
tropas gubernamentales y el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional que se registraba desde enero de 1994. El saldo fue
dramático: ocho guerrilleros y un policía muertos,
además de nueve heridos y 57 detenidos.
El choque armado se produjo una
semana después de que el obispo Samuel Ruiz dimitiera
como mediador y acusara a Zedillo de fomentar una estrategia
de guerra. De paz no se volvió a hablar hasta el 20 de
noviembre, fecha en la que la guerrilla se reunió con
miembros de la Comisión de Concordia y Pacificación
para tratar la propuesta zapatista de llevar a las urnas una
ley de cultura y derechos indígenas.
Pero no es necesario vivir en el castigado Chiapas para presenciar
situaciones de violencia. En la capital de México, una
de las ciudades más peligrosas de Latinoamérica,
la lucha contra la delincuencia alcanzó la categoría
de cruzada nacional. La ingente tarea de limpiar las calles
de delincuentes recayó por primera vez en un civil, Alejandro
Gertz. Entre las medidas que puso en marcha para este fin, destacó
su decisión de profesionalizar los cuerpos policiales
y recompensar económicamente a los buenos agentes. La
imagen de los cuerpos de seguridad está muy dañada
por abundantes escándalos sobre policías que violan,
secuestran, asesinan y roban a los ciudadanos impunemente.
