Catástrofes naturales
asolan el Planeta
En 1998, las catástrofes naturales tuvieron un dramático
protagonismo y se cobraron innumerables víctimas y daños
materiales. Uno de los exponentes más claros tuvo lugar
en Centroamérica, donde Honduras y Nicaragua quedaron
literalmente arrasadas por el huracán Mitch en
la última semana de noviembre.
Los datos oficiales hablan de
2.863 muertos y más de 1.500 millones de dólares
en daños materiales en Nicaragua. Las autoridades hondureñas,
por su parte, cifran en 7.000 los fallecidos y 12.000 los desaparecidos,
cómputo que no es aceptado por toda la comunidad internacional,
que los reduce a la décima parte.
Entre el 21 y 22 de septiembre, otro huracán denominado
Georges se ensañó con las islas caribeñas
y provocó más de 300 muertos, 800 desaparecidos
y miles de millones de dólares en pérdidas materiales
en Puerto Rico, República Dominicana, Haití y Cuba,
en menor medida. La ayuda internacional no se hizo esperar y
el propio Gobierno español destinó 27. 000 millones
de pesetas a estas dos tragedias.
China vivió en agosto las peores inundaciones desde
1954 tras desbordarse la cuenca del río Yangtzé.
El balance es desolador: 3656 muertos y 36.000 millones de dólares
de pérdidas. La superpoblación, desecación
de los lagos y deforestación fueron las causantes de una
tragedia que las autoridades chinas, sin embargo, vendieron como
una victoria política por la decidida actuación
del Ejército de Liberación Popular.
En Afganistán, un terremoto causó 4.000 muertos
y en Papua Nueva Guinea un maremoto siega cientos de vidas el
18 de julio. Europa tampoco es ajena a la tragedia y en Italia
una avalancha de lodo sepultó a 147 personas.
