'Impeachment' por el
'caso Lewinsky'
Todos los intentos del presidente de los EEUU, Bill Clinton,
por escapar al escándalo en el caso Lewinsky han
resultado infructuosos. Las investigaciones sobre la vida privada
de Clinton a raíz del juicio sobre otro caso con connotaciones
sexuales (Paula Jones) le han costado muy caro.
El fiscal independiente Kenneth
Starr le acusó en un informe publicado el 9 de septiembre,
y hecho público a través de internet días
después, de mentir al negar que hubiese mantenido relaciones
sexuales con la becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky.
Los contactos quedaron demostrados al analizarse restos de semen
en un vestido de la joven y muestras de ADN del presidente. Tras
ser descubierto, Clinton adujo que el sexo oral no equivalía
a mantener relaciones sexuales. Pero esto no le salvó
y fue acusado también de obstrucción a la Justicia
y de abuso de poder.
El 19 de diciembre la Cámara de Representantes ratificó
la decisión de su Comité Judicial de iniciar el
proceso de destitución (impeachment). Los republicanos
utilizaron su mayoría en la cámara para aprobar
dos de los cuatro cargos en que se basaba la acusación:
perjurio y obstrucción a la Justicia al tratar de ocultar
su relación con Lewinsky.
Clinton se convirtió así en el segundo presidente
estadounidense que se enfrenta a un juicio parlamentario. En
1868, el mandatario Andrew Johnson evitó el cese por tan
solo un voto. Unicamente la necesidad de aprobar la destitución
del máximo dirigente norteamericano con una mayoría
de dos tercios del Senado le salvarán de abandonar su
cargo y sumir a EEUU en una crisis política.
