Un intenso año judicial
El ex-ministro de Interior José Barrionuevo y al ex-secretario
de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, obtuvieron, finalmente,
un indulto parcial que puso fin
a la pesadilla en que se encontraban sumidos desde el comienzo,
en mayo, del juicio por el secuestro de Segundo Marey. Los dos
ex-altos cargos de Interior fueron condenados a 10 años
de cárcel por su participación en la primera acción
reivindicada por los GAL. Otro de los que vio cómo los
tribunales de justicia fallaban en su contra fue Luis
Roldán. El que fuera director de la Guardia Civil
durante el Gobierno socialista recibió una condena de
28 años de prisión por su enriquecimiento ilícito
entre 1986 y 1993.
Dentro del PSOE, las ansias de renovación llevaron
a las bases a elegir en las primarias a José Borrell como
candidato a la presidencia del Gobierno en perjuicio de Joaquín
Almunia. A pesar de que éste había anunciado su
dimisión en caso de derrota, la permanencia en su cargo
de secretario general dotó al PSOE de una dirección
bicéfala que, lejos de resultar productiva, sumió
al partido en una profunda crisis.
Por otro lado 25 años después del golpe de Estado
en Chile que acabó con el gobierno y la vida de Salvador
Allende, el principal responsable de aquel atentado contra la
democracia, Augusto Pinochet, fue
detenido en Londres por orden de Baltasar Garzón. Cuando
la Cámara de los Lores había dado el visto bueno
a su extradición a España, los abogados de Pinochet
recusaron a uno de los magistrados por su relación con
Amnistía Internacional, lo que paralizó el proceso
a la espera de una nueva sentencia.
Por su parte, las altas instancias políticas y judiciales
españolas resolvieron a última hora dos de los
conflictos que llevaban más tiempo enquistados: la renovación
del Constitucional y la elección
de Jesús Santos como primer
teniente fiscal de la Audiencia Nacional. El juez Javier
Gómez de Liaño deberá esperar al próximo
año para ser juzgado por el Tribunal Supremo por tres
presuntos delitos de prevaricación durante la instrucción
del caso Sogecable.
El capítulo trágico estuvo encabezado por el
accidente aéreo que costó la vida a 38 personas
en Melilla y los 20 jubilados franceses
que fallecieron por el hundimiento de una embarcación
de recreo en el lago de Bañolas.