Un año histórico
El fútbol acaparó
gran parte del calendario deportivo de 1998. Por clubes llegaron
los éxitos más notables: el Athletic
alcanzó la Liga de Campeones, el Alavés
alcanzó la Liga de las Estrellas, el Real
Madrid ganó la Copa de Europa y la Intercontinental,
el Barcelona se llevó la Liga, la Copa del Rey y la Supercopa
Europea.
La hiel la ofreció la selección
española en el Mundial de Francia. Un combinado que
partía como cabeza de serie volvió a casa a las
primeras de cambio. La derrota frente a Nigeria, el empate contra
Paraguay sentenciaron al equipo de Clemente. Pero la derrota
ante Chipre en la clasificación para la Eurocopa del 2000
fue lo más doloroso. Este hecho provocó una intensa
ola de aireadas reacciones contra Javier Clemente, que el 10
de septiembre renunciaba a su cargo como seleccionador nacional,
después de seis años al frente del combinado estatal.
Su sucesor fue José Antonio Camacho.
Por otro lado, los atletas nacionales ofrecieron grandes alegrías
en el Europeo de Budapest al conseguir siete medallas. Idéntica
calificación podemos otorgar a los
tenistas, quienes trajeron dos Roland Garros Arantxa
Sánchez y Carlos Moyá-, un Master Alex Corretja-
y una Copa Federación para el equipo femenino. Tampoco
desentonó el baloncesto con el quinto puesto alcanzado
por España en el Mundial.
En las competiciones nacionales, ovación para los modestos:
el TDK impidió al Tau conseguir
su sueño de la Liga ACB, mientras que el Pamesa sorprendía
con la Copa del Rey.
El ciclismo también tuvo contrastes ya que la buena
temporada de Abraham Olano y la
excelente de Marco Pantani se vio salpicada por el escándalo
del dopaje. Pero los que más sufrieron la desgracia fueron
Carlos Sainz y Luis Moya, quienes
a 500 metros de conseguir el campeonato mundial de rallies el
motor de su Toyota se quemó. Mayor tristeza hubo en el
mundo del remo con la muerte de Txiki Larrañaga, patrón
de Orio; mientras que el de pelota se llenó de desconcierto
por la pugna entre Aspe y Asegarce.