España aplaza la financiación europea
El Gobierno popular consiguió
retrasar hasta marzo de 1999 la espinosa financiación
de la UE en la Cumbre de Viena, celebrada a primeros de diciembre.
La pretensión de los países ricos, abanderada
por Alemania, de reducir sus aportaciones a las arcas comunitarias
repercutiría inmediatamente en una fuerte disminución
de los fondos estructurales y de cohesión percibidos por
España.
Este descenso perjudicaría gravemente a Euskadi, que
podría perder unos 4.000 millones de pesetas anuales en
ayudas europeas. Las zonas en declive industrial serían
las grandes damnificadas con un recorte cercano al 20%.
