La fiebre de las 'megafusiones'
Globalización,
competitividad, economías de escala y creación
de valor añadido para los accionistas han sido los argumentos
utilizados para explicar la fiebre de fusiones internacionales
en 1998.
El récord de estas concentraciones fue la unión
en diciembre de las compañías petrolíferas
norteamericanas Exxon y Mobil, que supuso una cifra histórica
superior a los 30 billones. En este mismo sector, ya se habían
fusionado anteriormente British Petroleum y Amoco.
Mientras, en el campo de las telecomunicaciones destacaron
las uniones de SBC Comm- Ameritech, Bell Atlantic Citicorp y
Nations Bank-Bank America. Daimler Benz-Chrysler fue la más
valiosa en la industria de automoción.
