Amargo fracaso en el Mundial
y adiós de Clemente
Los dos primeros partidos del
Mundial de Francia rompieron los sueños y el trabajo de
cuatro años de la selección española. Una
anárquica Nigeria, no exenta de calidad, desbordó
el planteamiento de Clemente y marcó la despedida de Zubizarreta
con el gol más doloroso de su brillante carrera.
El orden defensivo de Paraguay y la seguridad en los palos
de Chilavert dieron la puntilla a un combinado nacional nervioso
que sólo pudo empatar. La lluvia de goles a Bulgaria no
pudieron borrar las lágrimas de los jugadores seleccionados.
España, cabeza de serie, se marchaba en la primera
fase del Mundial. Esta condición de favorita no la desaprovechó
Francia que se hizo con el título ante su público.
Los galos liderados por Zidane vencieron 3-0 a Brasil. Pero lo
peor para España todavía estaba por llegar.
La derrota en Chipre por 3-2 en la clasificación de
la Eurocopa del 2000 provocó el adiós de Clemente,
solicitado por muchas voces. José Antonio Camacho fue
el encargado de volver a ilusionar a jugadores y afición.
