Primer Nobel en portugués
José Saramago se convirtió
en el primer escritor en portugués que obtuvo el Nobel
de Literatura. El autor, de 75 años, ya había sido
candidato en varias ocasiones a recibir el galardón, sin
embargo, no había accedido al primer lugar. En abril,
el escritor portugués, afincado en Lanzarote desde 1993,
afirmó que el Nobel «no afecta a la obra, sino
al bolsillo». Cuando se supo acreedor del Nobel de
Literatura, se apresuró a expresar su intención
de invertir el dinero del premio (130 millones de pesetas) en
gente necesitada.
La Academia sueca tenía una cuenta pendiente
con la lengua portuguesa saldada en 1998 con el reconocimiento
a Saramago. El autor, de formación autodidacta, cree que
el escritor no sólo ha de comprometerse con el texto en
el que trabaja sino con la sociedad en la que vive. La historia,
que transforma en búsqueda de respuestas, ha sido una
de las constantes de la obra de este escritor.
El reconocimiento del Nobel le llegó tres lustros después
de su éxito literario definitivo con la novela Memorial
del convento (1982). En su discurso de aceptación
del Nobel, Saramago defendió el respeto a los derechos
humanos e instó a los gobiernos «a hacer todo
aquello a lo que están obligados para defender a sus semejantes».
