| Nuevos espacios nuevas plazas
El yacimiento hallado bajo
el suelo de Corazón de María
ha impedido finalmente la construcción
de un
aparcamiento en San Francisco. Este emblemático
barrio de Bilbao pierde plazas de garaje pero
gana un importante motor turístico. Y es
que los restos del convento gótico descubiertos
en la zona son de gran valor arqueológico.
Por el momento, un grupo de expertos se encargará
de evaluar las ruinas y una empresa especializada
cubrirá con una especie de tapa el yacimiento
para posibilitar la
reurbanización de la plaza y un futuro
uso de las instalaciones como reclamo turístico.
Atxuri vive una importante transformación.
A los proyectos del nuevo polideportivo, el aparcamiento
para residentes, la urbanización del parque
de Hermanitas de los Pobres o la construcción
de más de 500 viviendas, se suma ahora
la remodelación de la Plaza
La Encarnación. Un espacio que ganan
los vecinos del corazón del Casco Viejo.
Las obras de la nueva plaza arrancarán
a finales de 2008 con la reordenación del
tráfico en Atxuri. Y es que el proyecto
contempla la eliminación casi total del
tráfico de vehículos. Únicamente
habrá un acceso para llevar a cabo tareas
de carga y descarga y para entrar en los párking.
El resto será de uso exclusivo para el
peatón. Habrá un nuevo pavimento,
grandes árboles, una estudiada iluminación,
mobiliario para el descanso y, además,
se soterrarán las instalaciones aéreas
y se renovará la red de saneamiento. Todo
un cambio de imagen en Atxuri.
La Plaza
Jado vuelve a presentar el estilo romántico
característico del Ensanche bilbaíno
tras dos años de obras en los que se ha
construido un párking subterráneo.
La Plaza está dedicada ahora al peatón
y cuenta con bancos, zonas ajardinadas y una espectacular
fuente central presidida por tres leones.
Y es que tras la construcción de una veintena de aparcamientos en diferentes puntos de Bilbao, los vecinos de cada zona han visto cómo mejoraban sus barrios y cómo el peatón ganaba espacio frente a los vehículos.
En Zabalburu,
por ejemplo, han sido necesarios cuatro años
de obras para recuperar la normalidad. Tras abrir
una gran brecha en el subsuelo para la construcción
del párking, los vecinos vieron como poco
a poco la plaza volvía a cubrirse pero
con nuevas formas y espacios. Y es que tras los
trabajos, el peatón ha ganado en protagonismo.
Más de la mitad de la plaza se ha transformado en zonas de ocio, paseo y disfrute para los vecinos. Juegos infantiles, fuentes, dunas artificiales e incluso un pequeño pulmón formado por más de 70 árboles conforman el nuevo paisaje de Zabalburu. Y aunque la plaza ya ha sido inaugurada aún falta por llegar lo mejor: unas espectaculares farolas de más de 15 metros de altura diseñadas por el creador italiana Mario Nanni. Las luminarias emitirán luces de diferentes colores en función de la temperatura que haga en el exterior. Así, si la noche de Bilbao es calurosa, la luz de las farolas será rojiza; azul cuando llueva y blanca el resto del tiempo. La Plaza
Darío de Regoyos recupera su aspecto
romántico tras varios meses de obras. Y
es que la celebración de las World Series
en la capital vizcaína fue la culpable
de que este rincón de Bilbao perdiese su
encanto. Una chicane tenía que pasar exactamente
por encima de la plaza, pero una vez transcurrida
la carrera el mobiliario de este espacio fue sustituido
por unos bancos de quita y pon sin personalidad.
Ahora, varios años después de su
desmantelamiento, Darío de Regoyos vuelve
a ser la misma de antes, con su pequeño
estanque, la pérgola y los frondosos árboles.
Por otro lado, la apertura
al tráfico de Campuzano supone un paso
más en la remodelación de las emblemáticas
plazas de Bilbao. Pero no sólo se trata
de recuperar viejos espacios, sino también
de crear nuevos. Y es que Abandoibarra, el futuro
centro financiero de Bilbao, contará además
con un gran centro de ocio. Se trata de la Plaza
de Euskadi, un diseño de la arquitecta
estadounidense Diana Balmori, que junto a Darío
de Regoyos, Jado,
Campuzano,
Ramón
de Basterra, Zabalburu
e Indautxu,
están dotando a Bilbao de nuevos lugares
de esparcimiento para todos los vecinos.
La apuesta del Ayuntamiento por
dotar a la ciudad de nuevos aparcamientos
dejó a las tradicionales plazas del Ensanche
convertidas en grandes socavones. Ahora que la
construcción de los párking está
a punto de concluir, ha llegado el turno de devolver
a las plazas su imagen original.
Darío
de Regoyos, Jado,
Ramón
de Basterra y Zabalburu
recuperarán en los próximos meses
su estilo romántico (Campuzano
ya lo ha hecho). Se rompe así con la tendencia
vanguardista que el equipo de Iñaki Azkuna
ha seguido en los últimos años.
Este es el caso de la plaza Indautxu,
inaugurada el pasado verano en plena Aste Nagusia,
y que se caracteriza por sus modernas luminarias
de hasta 10 metros de altura.
Las inauguraciones de estos nuevos espacios, que permitirán ganar más de 5.000 metros cuadrados para el peatón en pleno centro de Bilbao, se llevarán a cabo a lo largo de 2007. También hay que tener en cuenta, que en próximas fechas la capital vizcaína ganará otros muchos lugares de ocio y esparcimiento. Este es el caso de la zona de El Arenal o una nueva plaza proyectada en Bilbao La Vieja que se construirá por iniciativa vecinal en el solar que deje libre el derribo de un edificio.
Zabalburu gana en espectacularidad
Este espacio ha formado parte
de los bilbaínos desde los inicios de la
ciudad. Paradójicamente va a ser la plaza
que mayor transformación sufra. Su fuente,
construida en 1967, abandonará esta tradicional
rotonda de entrada a Bilbao y se trasladará,
probablemente, al barrio de Amézola. A
cambio, la zona ganará en habitabilidad
y se convertirá en un nuevo espacio de
esparcimiento para los vecinos con identidad propia.
De hecho, contará con una iluminación
de autor compuesta por ocho
esculturas-luminarias que cambiarán
la luz que emitan en función de los vaivenes
climatológicos. Además, la plaza
deberá ceder algunos metros a los raíles
de la futura ampliación de la línea
1 del tranvía.
Jado, más espacio para
el peatón
La historia de esta plaza, situada
en el cruce de las calles Ercilla y Colón
de Larreategi, se remonta a 1948. En aquella época,
el entonces arquitecto municipal Germán
Aguirre fue el encargado de proyectar el diseño
de este espacio triangular. En el futuro, esta
plazoleta ampliará su superficie hasta
los 2.000 metros cuadrados, todo el mobiliario
urbano mantendrá el estilo clásico
y se caracterizará por la presencia de
un gran árbol central rodeado por un banco
de madera corrido. Esta plaza será la última
en inaugurarse, ya que los trabajos de construcción
del párking subterráneo no estarán
finalizados hasta 2007.
Campuzano, más verde
Viviendas de reciente inauguración
rodean esta plaza, que en 1930 se dedicó
al ingeniero y profesor de la Escuela de Artes
y Oficios Emilio Campuzano (quien dotó
a Bilbao de las primeras conexiones telefónicas).
Años después, en 1953, cuando Germán
Aguirre era el arquitecto municipal, se decidió
erigir la fuente. Una estructura que se incluirá
en el nuevo diseño, puesto que se trata
de un monumento protegido. En un principio, la
idea municipal era dar a la plaza un aspecto más
vanguardista, similar a la reforma llevada a cabo
en Indautxu; sin embargo, finalmente ganó
el estilo clásico y la plaza mantendrá
en la medida de lo posible su diseño original.
Su futuro estará marcado por el espacio
verde. Y es que el Ayuntamiento de Bilbao ha decidido
ganar metros a la carretera para dar prioridad
a los peatones frente a los vehículos.
Ramón de Basterra,
unión con Doña Casilda
Flaqueada por los clásicos
edificios de la Gran vía, esta plaza bilbaína
es conocida por sus arcos y por estar presidida
por el busto del poeta Ramón de Basterrra.
Una escultura realizada por el artista local Quintín
de Torre en 1935 y que una década después
se ubicó en esta plaza. El objetivo era
homenajear a un poeta que llevó el nombre
de Vizcaya en sus viajes. Por aquel entonces,
el Ayuntamiento pagó por la obra 1.000
pesetas (6 euros). Con la remodelación,
habrá de modificar el tráfico y
será necesario eliminar algunas plazas
de aparcamiento. A cambio, este espacio quedará
abierto visualmente al parque de Doña Casilda
y mantendrá las pérgolas y sus peculiares
bancos de madera y piedra.
Darío de Regoyos, desmantelada
por las "World Series"
Su rehabilitación no está
motivada por la construcción de ningún
párking. Lo cierto es que las "World
Series" obligaron a desmantelar esta plaza
porque el circuito pasaba exactamente por el medio.
Ahora, casi dos años después, con
la remodelación los vecinos de esta zona
bilbaína han ganado espacio para el ocio.
Y es que una de las carreteras que bordean la
plazoleta se ha peatonalizado. Además,
el Ayuntamiento ha plantado varios árboles
de grandes dimensiones, en recuerdo a los ejemplares
centenarios que hubo que eliminar para habilitar
la pista de carreras.
Indautxu, la vanguardista
La historia de esta plaza
bilbaína se aleja hasta 1927. En sus inicios,
el estilo clásico marcó su diseño.
Estilo que comenzaría a perder años
después, en 1978, con la construcción
del párking subterráneo y la galería
comercial. Ahora, el Ayuntamiento ha querido dar
a esta plaza un cambio de imagen y ha apostado
para ello en el estilo vanguardista. El pasado
verano, en plena Aste Nagusia, se inauguró
este nuevo rincón de Bilbao. Presidido
por un gran círculo central de 40 metros
de diámetro, su espectacularidad reside
especialmente en las noches, cuando modernas luminarias
de hasta 10 metros de altura adquieren todo el
protagonismo. Un cuidado mobiliario urbano, más
de un centenar de árboles, juegos infantiles
y mucho verde han devuelto a esta plaza el favor
de los bilbaínos. Además, hay que
tener en cuenta que, con sus más de 12.000
metros cuadrados, se ha convertido en el espacio
de ocio más grande de la capital vizcaína. |