|
La plaza Darío de
Regoyos recupera su aspecto original tras varios
meses de obras
BORJA AGUDO
Después
de tres meses de obras, la plaza bilbaína
Darío de Regoyos ha recuperado su aspecto
original: el que tenía en 2005, antes de
ser desmantelada para dar paso al circuito de
las World Series y poner, en su lugar, una chicane.
Tras la celebración de aquel evento se
equipó el recinto con mobiliario de forma
provisional que deslucía la anterior estampa
de la plaza.
Este año, sin embargo,
comenzaron a ejecutarse las obras para poner las
cosas en su sitio y devolver a los vecinos un
espacio muy valorado. La plaza, ubicada entre
la Gran Vía y el parque de Doña
Casilda, fue reabierta ayer al público,
un mes antes de lo previsto, en un acto que contó
con la presencia de Iñaki Azkuna. El enclave
«ha quedado como antes», celebró
el alcalde y destacó que el Ayuntamiento
«ha cumplido todo lo prometido».
El trazado actual de este espacio
costó 387.000 euros, reproduce los parterres
que había en el centro de la plaza y conserva
también la pérgola y el pequeño
estanque con la figura de la fuente. Además
de los árboles que ya existían,
se han plantado otros ocho, así como geranios
rojos y blancos en los parterres bordeados de
setos. Asimismo, el mobiliario ya no es de 'quita
y pon'. Los diez bancos instalados son del tipo
sofá y están acompañados
por un único tipo de farolas que fueron
totalmente renovadas.
|