La
plaza Arriquíbar se convertirá en sólo
unos meses en
un vestíbulo de lujo para La Alhóndiga.
Philippe
Starck ha diseñado una transformación
completa para la vieja glorieta que dejará de
lado a los coches para centrarse en el peatón.
Habrá un mobiliario espectacular, calles que
parecerán alfombras, árboles de vistosa
floración...