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Cuatro fechas clave
La transformación de La Alhóndiga en
un nuevo centro cultural y de ocio está a mitad
de camino. Decidido ya el futuro de este viejo
almacén de vino, al céntrico edificio diseñado
por Ricardo Bastida en 1909 le espera un futuro
prometedor. Libros, piscinas y espectáculos formarán
una mezcla perfecta en pleno corazón bilbaíno.
Cuatro son las fases de la transformación de La
Alhóndiga:
Fase 1 (2000): Apuntalamiento
y demolición interior
Consiste en el traslado de los materiales que
aún permanecían en el edificio y el derribo de
las estructuras que no tienen cabida en el futuro
centro cultural y de ocio.
Fase 2 (2002): Excavación
y ejecución del párking subterráneo
Era una de las fases más delicadas por la necesidad
de alcanzar los 18 metros de profundidad. En total,
fueron necesarios unos cien camiones al día para
vaciar La Alhóndiga. Con 985 plazas - 715 de residentes
y 270 rotatorias-, el aparcamiento se hizo realidad
en noviembre de 2004. Cuenta con cinco plantas,
y entre 15 y 18 metros de profundidad. Fue la
fase más delicada y en total se sacaron 50.000
metros cúbicos de escombro.
Fase 3 (2004): Cimientos
y arquitectura
En esta etapa se procedió al refuerzo de
estructuras de la crujía perimetral, sótanos
y semisótanos. Se restauraron la fachada
y torreones del inmueble original.
Fase 4 (2008-2009):
Las obras se centran en la
estructura del futuro centro, que contará con
dos plantas de entresótano y tres alturas a partir
del atrio, una plaza cubierta de más de
6.000 metros cuadrados, además de una gran terraza
de otros 6.000 metros cuadrados donde se ubicarán
las piscinas. Se construirán
los tres nuevos edificios, los semisótanos,
el atrio, las piscinas y la terraza. Se urbaniza
la plaza Arriquibar y se abre un nuevo acceso
a La Alhóndiga que conecta con la plaza
renovada.
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