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Abre sus puertas el nuevo parking
de la Plaza de Euskadi
Cuatro plantas,
783 plazas de estacionamientos, tres entradas
para peatones y dos para vehículos, más
de 5.000 metros cuadrados de superficie y un presupuesto
de 19,5 millones de euros. Estas son las características
del nuevo aparcamiento para residentes y de rotación
que ha abierto sus puertas bajo
el suelo de la Plaza de Euskadi.
Continúa así
la política del Ayuntamiento de Bilbao
por crear nuevos parking subterráneos en
la Villa y acabar así con los problemas
de tráfico que cada día sufren miles
de conductores. Sin embargo, no todos los proyectos
han salido adelante. En
San Francisco, por ejemplo, los vecinos han visto
cómo las autoridades han tenido que dar
marcha atrás al proyecto de un garaje
subterráneo en el barrio. Las ruinas descubiertas
tras los primeros trabajos de excavación
son de tal importancia que la construcción
del aparcamiento es totalmente inviable.
Bajo la plaza
Corazón de María han aparecido
los restos de un convento gótico del siglo
XV. Todo un hallazgo que permitirá conocer
por ejemplo cómo era la alimentación
o incluso la salud de los primeros bilbaínos.
Una vez desechado el proyecto del aparcamiento,
ahora toca proteger el yacimiento. Para ello se
ha previsto la construcción de una especie
de "tapa" que permita también
regenerar la plaza
Corazón de María.
En otro rincón de Bilbao,
en Mazarredo,
sí que sigue adelante el proyecto de un
nuevo parking. Y es que esta
arteria de la capital vizcaína sufrirá
en los próximos años una profunda
reforma para adecuarla a la imagen cosmopolita
que le rodea.
Con un presupuesto de 6,9 millones
de euros, el proyecto contempla la construcción
de un aparcamiento subterráneo con capacidad
para 184 vehículos bajo el puente de La
Salve. Además, se ampliarán las
aceras, se crearán miradores, cambios en
el sentido del tráfico, nuevas plazas de
estacionamiento OTA y un nuevo brazo para los
vehículos que descienden desde el puente
de La Salve hasta el Guggenheim.
Las obras se prolongarán
hasta 2010 y sumirán en el caos circulatorio
a esta zona de Bilbao. Y es que los trabajos obligarán
a cerrar carriles, cambiar el sentido de algunas
calles e incluso cortar durante un mes uno de
los carriles de bajada y otro de subida del puente
de La Salve. Y todo con el objetivo de actualizar
la imagen de la Alameda de Mazarredo para hacerla
más para el peatón y menos para
los coches.
Más aparcamientos
En el último
lustro han sido ya muchos los garajes inaugurados
en la capital vizcaína, como por ejemplo
los de El Arenal, La Alhóndiga, Indautxu
y, recientemente, el
de la plaza Campuzano y Zabalburu.
El plan municipal
es que más de una veintena de aparcamientos
repartidos por todos los barrios terminen con
los problemas de tráfico. Y es que, visto
que los párking de rotación sólo
generan más embotellamientos, la solución
planteada ahora es dotar a los ciudadanos de plazas
de garaje subterráneas, para que volver
a casa no signifique dar vueltas durante media
hora para al final dejar el coche aparcado de
cualquier manera en la calle.
Acabar con los atascos era al
menos la esperanza de Iñaki Azkuna y su equipo
de Gobierno cuando en 2003 decidió crear una concejalía
específica -el área de Intervenciones Estratégicas
y Aparcamientos- para tratar el asunto del déficit
de estacionamientos tanto en el centro de Bilbao
como en los barrios de la periferia. Además, el
Ayuntamiento modificó el Plan General de Ordenación
Urbana, el instrumento legal más importante para
regular los usos del terreno.
Ya a finales de los 80 comenzaba
a hacerse patente el problema de los aparcamientos
en la villa. Desde el Ayuntamiento, anunciaban
entonces que resolver este déficit costaría cerca
de 30.000 millones de pesetas (lo que hoy serían
180 millones de euros). Además, las autoridades
municipales advertían de que el índice de coches
por habitante en Bilbao era inferior a la media
española y europea, pero que estos datos no iban
a durar mucho tiempo y pronto comenzaría a haber
más vehículos por las calles y por lo tanto más
problemas de tráfico. Las previsiones hechas por
los técnicos municipales en aquella época no iban
mal encaminadas. El número de vehículos en las
calles aumenta escandalosamente cada año y cada
vez es más normal que haya más de un coche por
hogar.
De ahí que en 2003 el Ayuntamiento decidiera poner
en marcha el Plan de Implantación de Aparcamientos
con el objetivo de satisfacer la demanda existente
en todos los barrios de la villa. En total se
proyectaron más de una veintena de párking,
pero no todos salieron adelante. En algunos casos,
como en el de Rekalde, la promotora tuvo que dar
marcha atrás ante la falta de posibles compradores.
Los que sí han salido adelante
son los de El Arenal, Ugarte, Doctor Areilza,
La Alhóndiga, Indautxu,
Torres Quevedo, Camino del Polvorín, Jardines
Garai, Peñascal, La Peña, Escolpaios, Sarriko,
Altamira, Iturriaga, Plaza
Nueva, Campuzano,
Zabalburu,
Plaza de Euskadi, Txurdinaga, Carmelo y Travesía
Ciudad Jardín. Otros están actualmente en obras
como los de Amezola, plaza del Gas, plaza Basterra,
Zorroza, Uribarri, plaza Jado,
Piedritas y Hermanitas de los Pobres.
Algunos de estos párking no sólo
supondrán una solución al problema
del tráfico en Bilbao sino que revitalizarán
diferentes zonas de la ciudad ya que cuando el
suelo se cubra nacerán nuevas plazas
con amplias zonas verdes y áreas peatonales.
Este es el caso, por ejemplo, de las obras del
aparcamiento de la plaza Indautxu, donde además
de un mejorado párking, los vecinos de
la zona han ganado un gran espacio de ocio, superior
incluso al de la plaza Moyua.
En total se están construyendo en estos momentos
cerca de 6.000 parcelas nuevas. El objetivo municipal
era duplicar en cuatro años los más de 8.000 estacionamientos
que había en Bilbao en 2003. Habrá que esperar
aún varios años para ver si todos estos aparcamientos
solucionan el caos circulatorio que cada día sufren
miles de conductores en la villa.
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