Los caprichos del calendario han querido unir en un mismo día, el próximo sábado, dos de los eventos más multitudinarios del año en Begoña: la peregrinación con motivo del día de la 'Amatxu' y la bajada de comparsas al txupinazo de la Aste Nagusia. La explanada de la basílica será un hervidero desde mañana y hasta la madrugada del domingo. La tradición de rendir visita a la Virgen de Begoña el 15 de agosto se mantiene más viva que nunca en la provincia y, de hecho, la Hermandad de Begoña espera que más de 100.000 fieles acudan a lo largo del día a la basílica. «Hace 10 años, parecía que la peregrinación estaba decayendo, pero ha resurgido de forma increíble y, de hecho, en esta década se ha cuadriplicado la asistencia», celebra Joseba Rodríguez, portavoz de la organización. Miles de personas caminan durante toda la noche desde todas las comarcas vizcaínas «e incluso desde Cantabria y Burgos», para rendir visita a la patrona de la villa y a ellos se sumarán quienes se conforman con ir a misa, así como numerosas personas movidas más por la tradición que por la devoción, que darán cuenta del centenar de puestos de rosquillas, dulces, talo y recuerdos que jalonan cada año el camino que conduce al templo.
El goteo de peregrinos comenzará mañana por la tarde con la ofrenda que cada año lleva el Circo Mundial a la Virgen, encabezado por su director, José María González, y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna. A las 18.00, 19.00 y 20.00 horas, se oficiarán las primeras misas en honor a la 'Amatxu' para atender a los fieles que prefieren adelantar su visita y evitar así las aglomeraciones del sábado. Durante varias horas, en la basílica se tomarán un respiro, ya que a las 3.30 de la madrugada abrirán las puertas del templo para acoger a los primeros peregrinos. A partir de las cuatro empezará el rosario de oficios religiosos, en total, 16 misas, una más de lo habitual, a las 14.00 horas. Retomarán los oficios 180 minutos después, y hasta las 21.00 horas, «pero la iglesia estará abierta todo el día para quien quiera saludar a la Virgen».
Sacerdotes de distintas iglesias bilbaínas, así como jóvenes de la catequesis parroquial y laicos que colaboran en la lectura de los textos, en los cánticos y en la coordinación de las misas, ayudarán al párroco Garitaonandia durante esta maratoniana jornada. Como cada año, la misa mayor, oficiada por el Obispo de Bilbao, se celebrará al mediodía, con la presencia de las autoridades locales. Al finalizar la eucaristía, la comitiva cantará el 'Gernikako arbola' fuera de la basílica y el grupo de danzas Beti Jai Alai bailará el zortziko Begoñako Andra Mari.
15.000 estampas
La hermandad de Begoña se ha preparado a conciencia para esta cita. Han editado 15.000 estampas de la Virgen, que este año homenajea a las gentes del mar. «Son 5.000 más de lo habitual, porque el año pasado se nos habían terminado para el mediodía», explica Rodríguez. También se repartirán otros 15.000 abanicos con la letra de varias canciones a la 'Amatxu'. «Materemos dos pajaros de un tiro, ya que servirán para combatir el calor que suele apoderarse de la basílica y nadie tendrá excusa para no participar en los cantos» .
Cuando den las cinco de la tarde, la solemne devoción se juntará con el jaleo festivo. En torno a 600 comparseros iniciarán en Begoña el descenso hacia el txupinazo del Arriaga, pero en la Hermandad no auguran ningún caos. «A buen seguro será la mejor bajada de los últimos 10 años. Los comparseros, fieles o no, guardan un profundo respeto hacia la Virgen», opinan.