Vitoria mira al reloj, plancha la blusa y busca el pañuelo en el cajón. Ya falta menos. Cinco horas, cuatro, tres... Más de 40.000 almas vivirán esta tarde el Chupinazo de La Blanca, que sumergirá la capital alavesa en seis días de desenfreno.
Celedón casi asoma por la torre de San Miguel y a partir de las seis de la tarde la plaza de la Virgen Blanca -que recibirá al aldeano de Zalduondo con su nueva imagen- se transformará en una olla a presión colorista y disparatada. El humo y la espuma dibujarán el estallido festivo antes de que Gorka Ortiz de Urbina llame a la fiesta desde la balconada de San Miguel. Miles de personas calientan motores y se pertrechan de todo lo necesario para pasárselo en grande. EL CORREO desgrana todos los detalles de la revolución festiva.
La plaza de la Virgen Blanca echará humo. Así lo creen algunos estanqueros, como Alejandro Tobalina, quien regenta La Casa del Puro de la calle Florida desde hace cuarenta años. Asegura que «a pesar de la crisis, los asiduos no se privan del puro, y como la ocasión es especial, invierte en uno bueno». Desde un Farias hasta un Montecristo (cuyo precio ronda los 25 euros), la calidad de los habanos se adapta a los distintos consumidores. «El perfil es el de un varón de cuarenta y tantos años, si bien la mujer empieza a incorporarse al mercado.
También los jóvenes se apuntan a la tradición, aunque se decantan por algo más barato, «para encenderlo más que nada».
La otra cara de la moneda la representa Mari Carmen, de Tabacos Corta, en Aldabe, quien extraña las buenas ventas de hace años. Ahora, «andan muy flojas, sobre todo porque los precios también han crecido mucho», lamenta.
Las tiendas y supermercados confirman que la venta de cava y de vino espumoso se mantiene como otros años. Según ellos, «en fiestas no hay crisis que valga». Los cálculos municipales prevén que los vitorianos descorchen esta tarde 28.000 botellas de vino espumoso «para tirar». Su precio oscila entre 1 y 1,50 euros. Apenas medio euro más barato que el cava 'peleón', que roza los 2 euros.
En el hipermercado del centro comercial El Boulevard, los reponedores de la sección de bebidas alcohólicas han tenido estos días «más trabajo del habitual», aunque advierten de que «los vitorianos suelen dejar las compras para última hora», con lo que lo más duro llegará hoy.
El dispositivo que velará por la seguridad de vitorianos y visitantes durante los seis días que dure la juerga supondrá el despliegue diario de una media de 230 policías municipales, además de bomberos y sanitarios, que estarán de guardia en el Chupinazo y en el resto de actos multitudinarios de las fiestas.
El despliegue sanitario estará formado por ocho servicios especiales. Además del Punto de Atención Continuada (PAC) de la calle Santiago, se habilitarán hospitales a pie de calle en el cruce de la calle Mateo de Moraza con Lehendakari Aguirre, en el ferial de Mendizabala y en la plaza General Loma. También habrá cuatro equipos de ambulancias: en la catedral nueva, Mateo Moraza, General Loma y en la plaza de España.
El Ayuntamiento suspenderá el estacionamiento regulado en superficie, la OTA, desde las 14.00 horas de hoy hasta fin de mes. Eso sí, cruzar el centro de Vitoria en vehículo privado será misión imposible hasta después de las fiestas. De hecho, los conductores se encontrarán con 13 calles cortadas desde las nueve de la mañana de hoy y hasta las cinco de la mañana del día 10.
A las habituales arterias peatonales se sumarán Prado, Virgen Blanca, Mateo Moraza, Independencia, Olaguíbel -hasta Fueros-, Cuesta de San Vicente, Portal del Rey, San Francisco, Cuesta de San Francisco, Nueva Fuera, Fueros -desde Olaguíbel hasta Portal del Rey-, Becerro de Bengoa y San Antonio -desde Florida hasta General Álava-. Se permitirá la carga y descarga de 07.00 a 12.00, pero sólo los días laborables.
Quien se acerque a la plaza de la Virgen Blanca en coche puede caer en una trampa, porque la saturación de tráfico está asegurada. Por eso, el Ayuntamiento recomienda acudir en autobús. Eso sí, siendo previsores y con un margen de tiempo considerable. Los responsables de Tuvisa advierten de que la mejor opción es coger el urbano «al menos una hora antes». Quienes apuren, pueden perderse el 'vuelo' de Celedón. Los taxistas también se temen «mucho lío», pero se volcarán en acercar a sus clientes «hasta donde se pueda».
En apenas una hora y quince minutos 57 empleados de FCC y 13 voluntarios del colegio Jesús Obrero deberán dejar limpia de botellas y cristales la plaza de la Virgen Blanca, aunque las tareas de adecentamiento se prolongarán hasta las 21.30 horas, antes del inicio de la Procesión de los Faroles. Para facilitar su trabajo, contarán con un despliegue de 15 contenedores -seis de ellos de boca ancha- y 25 cubos de 120 litros, dentro y alrededor del céntrico recinto, para depositar los cascos.
En ese sentido, el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, José Manuel Bully, hace un llamamiento a los ciudadanos para que tengan cuidado con el vidrio «y consigamos minimizar el riesgo de cortes». Recuerda además que, tras la remodelación de la plaza de la Virgen Blanca, no existirá el 'efecto mullido' que proporcionaba la tierra de los jardines, por lo que hay más posibilidades de que las botellas se rompan contra el cemento. Por ello, se recomienda el uso de un calzado adecuado -se descartan por completo las chanclas- y que, en caso de que persista el calor, los asistentes beban agua para evitar mareos y desfallecimientos.