Los vecinos de la calle Correría celebraron ayer, como cada año, la festividad de Santa Ana. Pero con un factor añadido. En esta ocasión, la fiesta estuvo centrada en la recepción y bendición de la nueva réplica de la Virgen de Santa Ana, referente de la tercera vecindad de esta calle del Casco Medieval. La talla original data del siglo XV y fue donada por los vecinos al museo sacro de la catedral nueva, por lo que era necesaria otra imagen para que vigilara la calle junto a la Virgen de La Vega, protectora de la segunda vecindad.
El programa del festejo -organizado por la Cofradía de la Virgen Blanca- comenzó a las seis de la tarde, pero antes se expuso la réplica para que todos los vecinos pudieran dar su visto bueno. Benedicta Díez le dio un sobresaliente. «Es más bonita que la que había antes», afirmó esta vecina de la calle. Todos los presentes se acercaban a observarla y algunos no podían evitar sacar fotos a la escultura. «La verdad es que no conocía la antigua, nunca me había fijado que había una virgen en la fachada del edificio», confesó Tere Pérez de Arrilucea, que se acercó al acto para acompañar a su amiga Cristina Fructuosa, perteneciente a la Cofradía de la Virgen Blanca. «Es una imagen que responde a su tiempo. Al estar recién restaurada tiene unos colores muy vivos», explicó Fructuosa.
La bendición de la réplica estuvo oficiada por José Ángel López de Lacalle, que pidió a la virgen «protección para la vecindad». Tras este acto no podían faltar los txistularis y un aurresku de honor. Y para recordar el momento qué mejor que una foto de familia con la nueva figura.
Entre aplausos y gritos de ¡Viva Santa Ana! se procedió a colocar la talla en su hornacina en el número 104 de Correría. Pero la celebración no terminó ahí. El coro Luces y sombras de la ONCE dedicó su recital a la virgen. Muchos de los vecinos se animaron a acompañar al grupo en algunas canciones populares como 'Vitoria mía'.
Y no hay buena fiesta que se precie sin una chocolatada que, pese al calor, apeteció a más de uno de los presentes.
Ricardo Sáez de Heredia, abad de la Cofradía de la Virgen Blanca, aprovechó la ocasión para invitar a la gente a que se acercara a observar la figura original de Santa Ana, donada por los vecinos al museo sacro de la catedral nueva. «En cuanto terminen los festejos mi mujer y yo nos acercaremos a verla», aseguró Jose Mari Anzare, residente en la segunda vecindad de la calle Correría.
Saéz de Heredia también recordó que la misa de bendición de la nueva réplica de la Virgen Blanca se celebrará el 3 de agosto a las 12.30 horas en la iglesia San Miguel.