Se hizo popular encarnando a 'El Estudiante' en la serie Curro Jiménez. Desde entonces no ha parado y tiene una trayectoria jalonada de éxitos. Ayer estrenó en Vitoria la obra 'Miles Gloriosus' (Teatro Principal) y hoy vuelve a vestirse de época para deleitar a los alaveses amantes del buen teatro con las aventuras de un soldado petulante.
-No es la primera vez que viene a Vitoria. -¡Nooo! He venido muchas veces. Me acuerdo que hace ya muchos años llenamos la plaza de toros.
-¿La plaza de toros? -Sí, porque veníamos con un espectáculo de Curro Jiménez, con caballos y toda esa parafernalia. La gente se lo pasó en grande. Había un alcalde de UCD que tenía muchos hijos y era muy majo.
-¿Qué película le gustaría rodar en la capital alavesa? -Esta ciudad reúne muchas condiciones para rodar una película tipo 'El nombre de la rosa'. Cualquier historia de la época medieval. Tiene lugares y calles en las que sólo habría que tapar algún cable y alguna antena de televisión y daría el pego.
-¿Qué tiene de especial 'Miles Gloriosus' para atraer a tanta gente? -Aparte de que la escribió Plauto, es una adaptación con mucho humor y divertimento. Y también tendrá algo que ver el que estemos Pepe Viyuela y yo en la cabeza del cartel. Somos dos actores muy conocidos y nos llevamos muy bien.
-Le veo muy satisfecho. -Lo estamos. No hemos buscado ese teatro de mandar mensajes permanentemente que estará muy bien, pero a veces aburre a las ovejas.
-¿Usted ha aburrido alguna vez? -Al principio de mi carrera, cuando me dejaba más llevar y no discutía nunca nada con el director. Ahora hablo mucho con ellos. Odio el aburrimiento y si veo que un espectáculo no interesa, o convenzo al director para cambiarlo o lo dejo.
-¿Un soldado debe ser fanfarrón? -No debe serlo, pero lo son todos. Sobre todo, los que tienen cargos. En este país, en cuanto te dan una gorra, aunque sea de chófer, te creces.
-¿Y tiene muchas que contar? -¡Muchísimas! Estoy escribiendo un libro que se llama 'Bambalinas de cartón' en el que cuento muchos pasajes de mi vida. Se publicará en noviembre.
-Cuénteme por qué deja 'Cuéntame'. -Porque llevo diez temporadas y una vez muerto Franco, mi personaje tiene menos sentido. Considero que está agotado.
-¿Y cómo despedirán a Don Pablo? -Todavía no lo sé, habrá que buscar una fórmula. No sé si se irá a Brasil con su novia, si lo matan... Huir del pueblo
-Le hizo famoso 'El Estudiante', ¿quiere o detesta al personaje? -¿Detestarle? Para nada. Si yo no siguiera trabajando nadie se acordaría de 'El Estudiante'. Ya quisiera cualquiera que dentro de 30 años recordaran el nombre del personaje que está interpretando ahora.
-Y a usted le recuerdan bien. -Y es todo un lujo. Lo jodido es cuando no tienes trabajo. Pero si me conocen gracias a 'El Estudiante' y vienen a verme al teatro, eso es un lujo. ¡Que nadie toque a ese personaje, lo adoro!
-¿Y era usted buen estudiante? -De joven, nada. Pero desde que soy adulto. ¡Menudos textos me tengo que aprender! Lo que no hice a los 19 lo hago ahora: estudiar.
-¿Qué le llevó a ser actor? -Huir de lo que tenía en mi pueblo. Mi padre era matarife, una gran persona, lo mismo que mi madre, pero lo que me ofrecían no me convencía. Yo no soy actor sólo por vocación. En el cine de mi pueblo vi una película y pensé que quería ser uno de los que están allí arriba.
-Humphrey Bogart y compañía. -Sí, de hecho cuando vi a Bogart que tiraba los cigarrillos nada más encenderlo pensé que le tenía que sobrar el dinero. ¡Los encendía y los tiraba! Y yo tenía que juntarme con otros tres amigos y reunir el dinero para comprarnos uno a medias.