La directora de orquesta Inma Shara ofreció a las 22.00 horas del sábado, en la Plaza de España de Vitoria, un pregón sobre "el gran concierto" que para ella suponen las fiestas de la Virgen Blanca.
En el texto que leyó para dar inicio a las fiestas de la capital alavesa, Shara explicó que "la utopía del deseo festivo sin límites" guía sus "acordes musicales y los encamina hacia la creación" del pregón, "una de las composiciones más importantes y emotivas" de su vida. La directora se mostró agradecida, ilusionada y responsabilizada por la lectura de este pregón, que supone un "reconocimiento a la música clásica", que, a su juicio, sólo cuenta con "un pequeño reducto" de atención en los medios de comunicación, que dedican "muchas páginas que llenan el deporte, la política y la crónica social".
En este sentido, se mostró "tremendamente orgullosa" del reconocimiento que supone el pregón para la música clásica, "arte entre las artes" a la que profesa "amor sin límites". "Hoy, día 2 de agosto de 2008, se vuelve a abrir el telón de la Fiesta Mayor; otro año más desde 1884, las Fiestas, ese Teatro llamado Gasteiz se vuelve a engalanar luciendo sus mejores joyas y ofreciendo su mejor aroma a flor fresca. Es un motivo de gran alegría para todos los alaveses en general y vitorianos en particular; es realmente una causa común que nos une en momentos de emoción irrepetible e inigualable", agregó.
Según indicó, Celedón, el personaje que encarna el espíritu festivo de Vitoria, es "el gran director de orquesta que alza su batuta cada año" para unas fiestas que comienzan con la obertura de Chaikosky '1812', "grandiosa musicalmente hablando y de enorme orquestación", una obertura de "inspiración similar a la que engendró la de La Batalla de Vitoria", obra compuesta en 1813 por Beethoven.
Respecto a Vitoria, reconoció que la capital alavesa ha sido su ciudad "de referencia" desde la infancia, y "la verdadera protagonista de los momentos más emotivos" de su vida. "Llevo a Vitoria en mi corazón, llevo a mi tierra junto a mis partituras, y a mi batuta como algo indispensable e insustituible. Álava es mi alimento, es mi fuente de inspiración, es mi nostalgia, es mi refugio; en definitiva, es mi gran orgullo y el motor que me da fuerzas cada vez que se abre el telón de cualquier teatro del mundo. Cada rincón de esta espléndida ciudad es mágico, lleno de fuerza y de ritmo vital que nutren y sacian mi sed por la vida", remarcó.
El concierto de las fiestas continuará, según Shara, con la obra 'Ritmos', una de las obras que interpretará en su próxima actuación en Taipé con la Orquesta Nacional de Taiwán, obra de uno de sus compositores favoritos, Joaquín Turina. Estos ritmos, continuó, "traducen fielmente los múltiples y agitados latidos del corazón" de Vitoria, "sedientos de alegría y de emoción".
Para Shara, el concierto festivo "continúa y continúa" con "la música de la ilusión que suena en el Teatro de la ciudad" por medio de sus danzas, aurresku, orquestas, txarangas, tamboreadas, "multitud de expresiones musicales que se presentan como principal vehículo de transmisión de este sentimiento de alegría dentro de la algarabía festiva".
Otra de las tonalidades principales de la "fantasía coreográfica de la Fiesta Mayor que dirige nuestro aldeano más célebre viene armonizada" por sus funciones religiosas, siendo la Cofradía de la Virgen Blanca el alma máter de dichas funciones. En este sentido, precisó que la participación en 'La Procesión de los Faroles', 'El Rosario de la Aurora' y demás oficios religiosos "llenan de espíritu gozoso y paz interior a nuestra ciudad".
"Vitoria, escenario de fiesta que se ilumina cada amanecer para interpretar durante días el mejor concierto jamás escuchado y aplaudido. (...) Os deseo con todo mi corazón unas ¡Felices Fiestas!, llenas de ilusión, consecuencia del amor tan profundo que profesamos todos por nuestra ciudad. Un fuerte abrazo", concluyó.