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| 'Tres Hierros', de Chillida |
Y es que, olvidada aquella muestra antológica e inaugural del Museo Guggenheim Bilbao, las presentaciones periódicas de la colección permanente no habían conseguido hasta ahora un efecto tan unitario de pedagogía histórica y artística como el que ahora se produce.
Porque con esta selección de exposiciones el espectador puede apreciar ahora esa sensual ruptura de la forma tradicional en la composición y el dibujo, que con su tratamiento de la luz propusieron los impresionistas representados en los fondos Thannhauser. Incluso, al hacer hicapié la muestra en unos posimpresionistas que apuestan por el antinaturalismo o en un Picasso que se encamina hacia la descomposición de planos y formas, se facilita el tránsito al advenimiento de los ismos.
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| Una de las obras de la muestra de Louise Bourgeois |
Para enseñar esto último está, claro, la pequeña pero interesante muestra 'La ciudad moderna', donde la visión de las metrópolis planteadas por Delaunay, Chagall, Gleizes o Grosz no es sino una desconstrucción que reemplaza los puros efectos visuales del impresionismo por una concepción más intelectual de la forma y color. Complemento de lo anterior es, desde luego, la formidable idea de proyectar algunas películas de vanguardia pura, como por ejemplo esa surrealista 'Entrïacte' de René Clair.
Mas no termina aquí el recorrido, ya que dando un largo salto en la abstracción se llega en una sala de limpios espacios y clarificadores contrastes a la muestra 'Chillida/Tapies', donde el diálogo se establece en torno a la materia y a los planteamientos metafísicos de ambos artistas.
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| 'Plate I. Lips', de Jeff Koons |
Otro tránsito más largo se produce con las piezas de Louise Bourgeois, ya que su amplia creación abarca rasgos surrealistas, pero también ideas y conceptos expresados visualmente. Esto último enlaza con la metáfora de esa videoinstalación de Fabrizio Plessi, que está a medio camino entre el minimal y los nuevos soportes tecnológicos del arte. Queda lo de Koons, tal vez como divertido epígono pop, para respirar tras una fantástica inmersión por el arte y su historia.
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