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ANALISIS Y BALANCE
ESCAPARATE DE LUJO
OPINIONES
CIFRAS
INF. GENERAL
DOSSIER 1997
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Seis
'amazonas' de la vanguardia rusa llegarán en junio al
Museo Guggenheim
La exposición incluye más
de 70 obras de las creadoras de principios de siglo
Iñaki Esteban. Bilbao
Sólo hace falta hacer
un poco de memoria o darse una vuelta por un gran museo para
caer en la cuenta de que los grandes nombres del arte de este
siglo, de Kandinski a Picasso pasando por Klee, pertenecen a
hombres. Mujeres, pocas, y colocadas en la retaguardia de estos
movimientos.
La exposición 'Amazonas de la vanguardia', que estará
en el Mu seo Guggenheim de Bilbao del 13 de junio al 6 de septiembre,
pretende hacer justicia a este olvido y revaluar el trabajo de
seis artistas rusas que participaron activamente en los movimientos
de ruptura.
La muestra incluye más de 70 pinturas y obras sobre papel
que trazan la evolución del arte moderno en Rusia, desde
el neoprimitivismo hasta el suprematismo y el constructivismo.
Las obras han sido cedidas por más de 30 colecciones públicas
y privadas, incluidas las de 16 museos regionales rusos. Muchas
de ellas se han mostrado en Occidente por primera vez en esta
exposición, que comenzó en el Deustche Guggenheim
Berlin.
El poeta Benedikt Livshits describió a estas mujeres como
«auténticas amazonas», «grandes impulsoras
del movimiento vanguardista, que aportaron además un espíritu
pionero».
Alexandra Exter (1882-1949) combinó las imágenes
del arte popular, en especial de los bordados ucranianos, con
sus exploraciones en el cubismo y el futurismo, que dieron como
resultado sus composiciones abstractas. Natalia Goncharova (1881-1962)
reinterpretó con las formas de la vanguardia la iconología
medieval rusa. Liubov Popova (1889-1924), las más conocida
de las seis creadoras, vivió el cubismo en París
y después se adscribió al suprematismo, el movimiento
más pujante en la Rusia de la época junto con su
'hermano' el constructivismo. En la misma onda cubista se sitúa
Nadezhda Udaltsova (1885-1961).
Olga Rozanova (1886-1918) construyó con su 'pintura
de color' unos cuadros llenos de formas geométricas. Varvara
Stepanova (1894-1958) representa la segunda generación
de la vanguardia, cómplice de la revolución bolchevique.
Las seis representantes del modernismo ruso intentaron conjugar
el arte primitivo y el popular, el diseño gráfico
y las artes aplicadas dentro del espacio pictórico.

Natalia Goncharova
La artista halló en los iconos de la Edad Media rusa nuevas
perspectivas sobre el color, el espacio y la proporción.
Mantuvo una actitud radical tanto en su vida como en su obra.
Vastía de manera estrafalaria y convivió con el
artista Mikhail Larionov.
Nadezhda
Udaltsova
Udaltsova se formó en el cubismo con Le
Fauconnier y Metzinger en París. A pesar de ejerecer la
docencia del diseño textil en la Escualea de Arte de Moscú,
Udaltsova permaneció fiel a la pintura y se resistió
a combinarla con las artes plásticas.
Olga Rozanova
Para la artista, el color era la esencia y la justificación
de la pintura abstracta. Las composiciones de Rozanova demostraban
que sus formas no tenían nada que ver con los objetos
físicos.
Liubov Popova
Realizó algunas de las obras cubistas más
importantes de la vanguardia rusa, sobre todo por su tratamiento
de las formas arquitectónicas dentro de la pintura. Después
llegó a la conclusión de que la pintura abstracta
había llegado a un punto muerto y se dedicó a la
escenografía, los textiles y el diseño de libros.
Murió súbitamente en 1924, en lo alto de su carrera.
Varvara Stepanova
Representó a la segunda generación
de la vanguardia rusa, que simpatizaba con la Revolución
de Octubre. Para ellos, el arte debía de ser útil
y accesible. Proclamó su compromiso con un nuevo orden
industrial a través del diseño de ropa, escenografías
y publicaciones.
Alexandra
Exter
Viajó por Ucrania, Rusia, Francia e Italia,
y sirvió de emisaria entre la vanguardia rusa y los artistas
de la Europa Occidental. Sus viajes tuvieron reflejo en las geografías
de sus cuadros. Experimentó con el cine y la cerámica.
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