Nombre idílico para un restaurante, que hace referencia
a un país imaginario en el que se supone imperan la abundancia
y la felicidad. La leyenda o la fábula de Jauja procede
de una interpretación popular de las Relaciones de Pizarro,
fechadas en un lugar llamado Xauxa, conquistado en 1533.
El pueblo identificó el nombre de ese lugar con las famosas
riquezas de todo el Perú. De ahí nació el
mito de una Jauja desbordante de leche, vino y miel, en cuyos
árboles colgaban lechones asados. ¡Un paraíso
gastronómico!
La leyenda existe también con otros nombres en diversos
paises: en Francia se llama pays de Cocagne y en Italia, paese
di Cucagna.
Curiosamente, esta última palabra quedó incorporada
al castellano: cucaña es un palo largo, untado de grasa,
al cual hay que trepar o andar en equilibrio para coger un manjar
o un gallo colgado en el extremo.