Las calles de Barcelona están repletas de locales donde
degustar un buen aperitivo. Abundan los establecimientos, pero
no todos tienen la misma calidad.
Estrella de Plata, en Plaza Palau, 9, se ha convertido gracias
al quehacer de Didac López en el establecimiento más
prestigioso de la ciudad para un público exigente. También
en una línea de cocina elaborada con influencias japonesas
y servida informalmente se haya Santa María, en Comerç,
17.
En un plan más popular y cercano a los otros dos establecimientos
nos topamos con Cal Pep, Plaza Les Olles, 8, donde en un contexto
típico de tasca se pueden encontrar mariscos espléndidos
y todo tipo de productos y guisos tradicionales, en un ambiente
desbordante. Y Quimet i Quimet, en Poeta Cabanyes, 25, ofrece
las mejores tapas de lata, dispuestas con una gracia única,
ahumados, mojamas, embutidos, vinos por copas y un vermut para
olvidar todas las penas.
Y en Casa Pepe, en Bonanova, 4, los mejores jamones, salchichones,
anchoas en salazón, butifarras, quesos y vinos.