Francia se ha llevado con justa fama ser el país del
queso, supremacía fundamentada en la calidad de sus productos,
pero sobre todo por su infinito surtido. Sin embargo, hay quesos
en Suiza e Italia tan excepcionales, si no más. Los mejores
parmesanos, gorgonzolas, gruyeres... son auténticos números
unos mundiales.
Ocurre con los Vacherin Mont d' Or, del cantón de Vaud,
que superan a los del Franco Condado. Ambos se elaboran y consumen
en otoño e invierno con leche de vaca. Superan en cremosidad,
casi líquida, se come con cuchara y sustanciosidad,
especialmente en calidad de sabor, en manjarosidad, a las tortas
extremeñas, aunque estas contengan leche de oveja.
Se presentan en una caja rodeada con albura de alguna conífera,
de forma cilíndrica con un diámetro de 15 a 20
centímetros y una altura de 3 a 5 centímetros.
Se encuentra estos meses en algunas delicatessen y, por supuesto,
en la naciones de origen.