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Semana del 15 al 21 de octubre de 2005

Legumbres contra el cáncer
JESÚS LLONA LARRAURI
Hace unos años se tomaban como
plato fuerte habitual de las clases humildes, pero su
consumo ha descendido considerablemente en los últimos
años, probablemente por razones de tipo socioeconómico.
No obstante, las legumbres regresan ahora a los hogares
por sus beneficios para la salud, y a muchos restaurantes
y merenderos, que han recordado el placer secular que
supone ofrecerlas a sus comensales. Garbanzos, alubias,
habas, lentejas, guisantes
productos todos ellos
ricos en proteínas vegetales y de calidad como
para considerarlos un alimento proteico y no sólamente
hidrocarbonado, como ocurría hasta ahora. Resultan
inferiores siempre a las proteinas de la carne, pescado,
leche o huevos, pero se compensan mediante combinaciones
culinarias con los cereales o los ya citados pescado,
leche
Las
legumbres tienen como aminoácido limitante la
metionina, aunque son ricas en lisina. El matrimonio
ideal es emparejarlas con arroz. Su contenido graso
es bajísimo, por lo que su valor calórico
procede de la abundante presencia de hidratos de carbono
en forma de almidón. Además, carecen de
colesterol y su poca grasa es insaturada, por lo que
son beneficiosas en los casos de hipercolesterolemia
y patologías vasculares. A condición,
eso sí, de que no estén acompañadas
de productos de origen animal (tocino, morcilla, chorizo
o costilla, por ejemplo).
Son muy apreciadas por su contenido en fibra insoluble
sobre todo, celulosa, presente en la piel
y buena para regular el tránsito intestinal.
Destaca además la fibra soluble, que en el intestino
se transforma en gel de lectinas no nutritivas, mantiene
bajo control la absorción de glucosa y el colesterol.
Son aptas para incluir en la dieta de los diabéticos
y ejercen una buena protección frente al cáncer
de colon y recto.
Entre las vitaminas destacan las del grupo B. Son bajas
en C, A y E, poseen buenas cantidades de ácido
fólico y carencia de vitamina B12 y D. Aportan
buenos minerales, sobre todo hierro supera el
de los cereales o frutos secos, calcio, zinc,
magnesio, fósforo y potasio y entre 280 y 300
calorías. Se aconseja comer legumbres dos o tres
veces por semana como ingrediente principal de un plato.
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