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GUíA DE RESTAURANTES
ASADOR IRAIDER
Lechazo y mucho más
Dirección:
Iradier, 23. 01005
Vitoria.
Teléfono: 945232476.
Cierra: Domingos noche y Semana Santa.
Precio: 50/60 euros. |
Rafael García Santos
Josemi Cortazar
ha sabido definir perfectamente su proyecto gastronómico,
que gira en torno al lechazo, se amplía a otras especialidades
típicas de un asador castellano y termina con algunos
otros platos específicos, bien basados en el producto,
bien en la cocina clásica vasca. De su recetario y buen
hacer se desprende que la paletilla, siempre preferible sobre
la pierna, puede codearse con las mejores de Castilla León.
A excepción de la que ofrece el restaurante Mannix,
en Campaspero (Valladolid), no creemos que haya muchas que puedan
competir con ella. De la cocina del establecimiento vitoriano
salen carnes crujientes, fundentes, jugosas, suculentas que atestiguan
una gran selección del producto y un perfecto tratamiento
en el horno de leña.
Como en cualquier asador, la reserva de mesa se impone de
la misma manera que la concreción de hora para iniciar
la comida. Es la condición inevitable si se quiere disfrutar
de un asado en su justo punto de elaboración.
Mollejas y riñones
Las mollejas o literuelas delatan un frescor exuberante: son
tiernas, manjarosas, precisamente salteadas e impregnadas de
un mínimo aroma de ajo, que no afecta la naturalidad de
su sabor, sino que se ve sutilmente potenciado.
Los riñones, también de cordero, en salsa levemente
perfumada con vino tienen un sabor y una cocción más
tradicionales: quizás tenga menos mérito desde
una consideración gastronómica, pero es indudablemente
resultona: un plato buenísimo en su costumbrismo.
Otro bocado primoroso en su elementalidad son los sesos de lechazo
rebozados. El menú se puede completar con una selecta
caña de lomo Joselito, con una fresca y equilibrada morcilla
de Burgos atinadamente frita, con unas fenomenales almejas por
tamaño, finura, carnosidad y hechura, a la plancha
y provistas de realces muy atemperados, y hasta con unas kokotxas
de merluza en salsa verde que ratifican el fondo de cocina en
confecciones más complicadas. En definitiva, se trata
de productos y platos típicos con los que es posible comer
impecablemente.
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