Cocina
vegetariana
Modos de preparación
Azucena García
Existe la creencia generalizada de que las verduras deben consumirse
siempre crudas, puesto que así se aprovechan mejor sus
propiedades nutritivas. Una reflexión que, si bien es
cierta, puede ser matizada. Y es que la cocina actual admite
también la preparación de las verduras tanto asadas
como fritas. Aparte de los tradicionales purés y ensaladas.
Una amplia gama de posibilidades que confirma a la comida vegetariana
como una opción muy variada.
· Crudas: Las ensaladas
son la alternativa preferida por los comensales para este tipo
de productos. Además, de esta manera, se aprovechan mejor
las propiedades de las verduras y supone una forma cómoda
de alimentarse en verano.
· Cocidas: En agua o
al vapor, las verduras cocidas conservan la mayor parte de sus
vitaminas y contribuyen a seguir una dieta equilibrada. Lo más
conveniente en estos casos es cocerlas en trozos grandes y escurrirlas
después.
· Fritas: El proceso
es el mismo que con cualquier otro alimento. Se cocinan en una
sartén al fuego, con aceite, y pueden ser rebozadas o
empanadas. El resultado ofrece, eso sí, platos con una
menor cantidad de vitaminas, que se sustituyen por un importante
aporte calórico.
· Asadas: Admiten diferentes
especias y pueden ser cocinadas en el horno o a la plancha. Es
preferible utilizar verduras carnosas, como champiñones
o berenjenas, y no es necesario recurrir al aceite, ya que se
asan con el propio jugo que sueltan al calentarse.
|