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El Skrei, bacalao de invierno
El singular pescado capturado en
las islas noruegas de Lofoten impone su calidad en la alta
cocina mundial
Manu Mediavilla
El skrei noruego
tiene fama de ser «el mejor bacalao del mundo», y
en los últimos años se ha colado incluso en el
firmamento de la alta gastronomía francesa; también
empieza a hacerse un hueco en la española. Como dice Pedro
Olmedo, chef de un lujoso hotel madrileño, ese pescado
«da mucho juego en la cocina» con su carne fina pero
compacta, con su color blanco como el de la nieve de las montañas
que se asoman hasta la misma orilla del mar donde es capturado
cada invierno, en las bellísimas islas Lofoten.
La historia de este pequeño archipiélago del norte
de Noruega va unida desde hace siglos al skrei, «el nómada»,
un auténtico bacalao de invierno que acude puntualmente
cada año a su cita con los pescadores y que recibe a voz
en grito el ritual saludo de «¡ya viene, ya viene!».
Es el microclima de las Lofoten, con corrientes marinas hasta
cuatro o cinco grados más templadas que en latitudes similares,
el que obra el milagro: tras crecer muy despacio durante cinco
a siete años en las heladas aguas del mar de Barents,
a los peces les llega la hora de la reproducción y buscan
las mejores condiciones en las islas. El largo viaje suele comenzar
en enero y culminar en febrero. Empieza la temporada del skrei,
que apenas durará hasta abril.
Tiempo suficiente, en todo caso, para que la rigurosamente controlada
pesca del bacalao noruego cubra su habitual cupo anual de 55.000
toneladas y pueda atender las necesidades del consumo interno
y de la exportación. Lo típico en el país
nórdico es hervirlo; luego se puede cortar en trozos y
guisar. En el plato le harán compañía el
hígado, las huevas y la lengua y, como guarnición,
unas patatas al vapor. Todo ello se suele regar con vino tinto.
Maravillas gustativas
Pero la industria pesquera de
las Lofoten los lugareños pronuncian la palabra como
esdrújula se esmera en exportarlo prácticamente
a la carta. Para los italianos, su apetitoso 'stoccafisso', que
no es otra cosa que skrei entero secado durante todo el invierno
en las llamadas 'catedrales', unas estructuras de madera con
forma de pirámide de cuyas barras se cuelgan por parejas
atados por la cola; la combinación de sol y aire frío
hace maravillas gustativas. Para los portugueses y brasileños,
su apreciado 'bacalhau', bacalao seco salado. Para los españoles,
sus vecinos ibéricos y los transalpinos, su sabroso skrei
fresco, cuya delicadeza suele requerir la inmediata limpieza
del pescado a bordo. Y para cada vez más países,
la joya de la corona: el exquisito bacalao 'verde', salado, que
no se seca y que se corta en filetes y en porciones para su reparto
por todo el mundo.
Para la mesa, el skrei no tiene desperdicio. De la cabeza se
obtiene un auténtico manjar, la lengua, que protagoniza
una curiosa tradición según la cual su corte queda
reservado para los escolares, que se ganan así un dinerillo
para sus viajes de fin de curso. El resto se seca, se sala y
puede servir de base para una buena sopa de pescado.
En suma, un verdadero 'bacalao pata negra' que saca sus mejores
virtudes de las condiciones naturales que le rodean: mientras
las frías aguas de Barents favorecen una carne más
grasa y sabrosa, el continuo movimiento de las corrientes que
lo llevan a las Lofoten la hacen más musculosa y consistente.
La perfecta materia prima que, según confiesan los grandes
chefs, asegura el 90% del éxito en una cocina que aspire
a lo mejor.
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Talla: Hasta 1,80 metros
Peso: Hasta 45,00 kilos
Cuerpo robusto, con larga barbilla en el mentón y ojos
pequeños.
Tres aletas dorsales, muy juntas por la base, y dos anales.
La línea lateral es continua, con una suave curva sobre
las aletas escapulares.
La coloración del dorso del skrei es variable; por lo
general, pardo amarillenta, verdosa, grisácea o rojiza.
Vientre blanco. Línea lateral muy clara.
La mayor parte de la grasa se acumula en el hígado y proporciona
su apreciada carne blanca.
Se diferencia de otros bacalaos, como el islandés, por
ser más largo y delgado y tener una carne más firme,
tierna y delicada. Los expertos justifican esa riqueza gastronómica
por el cambio de alimentación durante su periplo del mar
de Barents al archipiélago de las Lofoten.
Recetas: En la siguiente dirección de Internet
se pueden consultar recetas de cocina con skrei: http://www.mardenoruega.com/n_rez/n_skrei00.html |
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