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Semana del 15 al 21 de septiembre de
2007
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Más información
Dirección: Héroes de Alcázar,
2.
Ezcaray. 26280. (La Rioja).
Teléfono: 941 354 047
e-mail: info@echaurren.com
www.echaurren.com
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Asuntos de familia
Los Paniego han enlazado
en Ezcaray lo mejor de la comida popular con una atrevida
apuesta por la gastronomía de alta calidad
RAFAEL GARCÍA SANTOS
Cuanto uno visita esta casa no puede
sino descubrirse ante tantos y tantos perdón,
no son muchos hosteleros que han dedicado su vida
a ensalzar su profesión. Esos méritos
se acrecientan enormemente, cuando los artífices
han desarrollado su trabajo en lugares alejados del
mundanal ruido. Gentes que poco a poco, en la más
pura soledad, han trazando un camino que ha ido atrayendo
gourmets y haciendo gastronomía. Es el caso que
del restaurante Echaurren, en Ezcaray, donde Marisa
Sánchez y Félix Paniego, erre que erre,
sudando calladamente, se han hecho un sitio y un nombre
que ha dado como ninguno otro luz y esplendor a la cocina
riojana. Gloriosos condumios: patatas con chorizo, potaje
de garbanzos, rape y almejas, albóndigas con
trufa, patitas de cordero, flan de huevo... que permanecerán
de por vida en el cielo de nuestro paladar.
Marisa y Félix, además de su bien hacer,
nos han legado dos hijos, que continúan su magnánima
obra proyectándola en consonancia con los tiempos
actuales. Lo hacen en El Portal del Echaurren, lujoso
comedor independiente del Echaurren. En El Portal, Francis
está inmerso en un esfuerzo titánico.
En primer lugar hay que destacar el espíritu
de superación que le distingue y que se manifiesta
en el férreo compromiso con la alta cocina moderna
de autor.
Se siguen ofreciendo algunos condumios que dieron fama
al Echaurren, como las delicadísimas, por sabor,
fragilidad y cremosidad, croquetas de jamón y
huevo; los limpios y sabrosos potajes qué
decir de los caparrones; las manitas de cordero
o los callos y morros a la riojana, resucitados para
la gula por este fenomenal chef... están y hay
estarán; son irrenunciables.
Pero junto a ellos se brindan formulas magnánimas,
rebosantes de creatividad, laboriosidad, técnica,
cromatismo y sibaritismo. Platos que han tomado la carta
y que convierten en excepcionales los excepcionales
guisos populares. Esta culinaria comprometida, difícil,
complicada... está ganando cada año en
entidad y resultados, y que a nadie podría extrañar
que antes o después diese un significativo salto
cualitativo. Conceptualmente ya se ha producido: algunas
de las construcciones pudieran merecer hasta un 8,5
desde una perspectiva intelectual. Ahora se trata de
que proporcionen en el paladar igual cantidad y calidad
de placer. Ese es el reto: colocar al mismo nivel ideas
y práctica.
Una joya para empezar
El aperitivo define muy bien, una joyita con extraordinario
diseño que rememora los orígenes y sabe
a cocido: el caparrón de oro, una bola de puré
de alubias con sus tropiezos teñida y en cuchara.
Más grandes hechuras luce el queso de cabra con
jurel y germinados bajo un traslúcido y neto
velo de pimientos rojos. La receta constituye un alarde
de escenificación y sensibilidad sobre la base
de la humildad. Otro plato valiente, osado, rompedor,
que expresa talento y vocación: polvo helado
de hierbas (estragón), al más puro estilo
Adrià, con daditos de queso de Munilla, lechecillas
y espuma de leche ahumada; un paseo gastronómico
por el campo. Advertimos: no es apto para todos los
públicos. Nobles, pulcras y con matices quedan
las vieiras sobre puré de coliflor con toques,
un 'siesno' de pimiento, piña y pisto, que ponen
luz y color al marisco, sin eclipsar lo más mínimo.
Exquisito e impresionante el tartar de tomate y dátil,
salpicado de cebollino, con manjarosa cigala marcada
a la plancha y terminada de calentar a la salamandra
que se ofrece sobre un sutil ajoblanco; colosal. Antológica
la mejor merluza rebozada conocida y por conocer: la
que se confita a 45 grados, preservando su naturalidad
sapita y táctil, toda su jugosidad, acrecentada
por las transparencias del huevo, que se sirve con un
pedazo de pimiento verde y una sopa de arroz; ¿será
por aquello de no romper con la tradición? En
fin, como nunca. Y para brindar, una bodega esplendorosa
de la que se ocupa otro Paniego, José Félix,
que expande la cultura del vino en consonancia con lo
que se espera de tan prestigiosa zona vinícola.
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