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Semana del 14 al 20 de abril de 2007
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Últimas ocurrencias
Entre las últimas ocurrencias de Martínez
Alija destacamos los guisantes crudos a la parrilla
sobre yema de huevo encebollada con matices de
vainilla, receta que constituye la mayor exaltación
de la mejor materia prima con la aportación
de una dulce fantasía. Los callos de bacalao
sobre un fondo de alcachofas, algas y curry representan
un tratamiento y una manera insólita de
ver y armonizar tan prestigiosa consistencia.
El taco de bacalao asado baja la llama, servido
sobre una sopa rústica de sopako con matices
ácidos y amargos, aspira a ser la mejor
receta del salazón que se invente en este
y más años.
El lenguado, grande, duro, con su piel, al punto
rosa, con infinito sabor, goza del verdor de una
clorofila de perejil y de la presencia de una
raíz asada de perifollo. Las hebras de
cerdo ibérico con jugo de hierbas campestres,
miel y patata adobada rememora la satisfacción
de los guisos de antaño con sorprendente
audacia.
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Paladar de titanio
Josean Martínez Alija
apunta a convertirse en el chef dominante de una nueva
generación de cocineros a pesar de cierta incomprensión
RAFAEL GARCÍA SANTOS
Fascinante Josean Martínez Alija,
uno de los cocineros con más talento de España
y no exageramos. Sobran los dedos de una mano para encontrar
en la península ibérica una mente tan
esclarecida y una mano tan virtuosa a la hora de concebir
y materializar platos. Y no sólo en este ámbito,
pues sus dones rompen fronteras, no tienen parangón
universal, hasta el punto de que podemos aseverar de
que nos encontramos ante uno de los chefs de nueva generación
más importantes del mundo. La pregunta clave,
sin embargo, sigue pendiente de respuesta: ¿sabrá
convertirse en un astro terrenal? Posee cualidades para
ello.
La verdad es que el Guggenheim nunca ha dejado de ser
un enigma. Coexisten dos restaurantes en un mismo negocio
y una parte de los visitantes no se siente convencida
y se escuchan críticas. Nunca sabremos si se
deben a que un porcentaje de los visitantes no alcanza
a comprender una culinaria tan artística seguramente
es un factor determinante o si la decepción,
el no responder a las expectativas, se deriva de la
materialización de la comida en el día
a día.
Ambos factores pueden incidir en el cuestionamiento.
El primero es lógico, se produce en todas las
visiones vanguardistas de la vida; el segundo, el que
no todo el mundo papee igual, en el caso hipotético
de que sea verdad, no es admisible. Factores estructurales,
más que de otro tipo, pudieran ser la causa.
Claro que está por ver si estas opiniones, que
no ponemos en duda, son pura subjetividad o tienen parte
de razón.
Opinión profesional
Sea como fuere, la evidencia es la evidencia y grandes
cocineros (Quique Dacosta, de El Poblet, Manolo de la
Osa, de Las Rejas, o Michel Guérard, entre otros)
refrendan en visitas recientes la genialidad del chef
asentado en Bilbao y su capacidad para marcar estilo.
Y lo mismo sucede con una pléyade de gourmets,
absolutamente convencidos de la genialidad de Josean,
de su capacidad para materializar... pero que no están
plenamente convencidos de la idoneidad de la relación
entre los medios y los fines. Es la contradicción
inherente a cualquier proyecto profesional y personal
que únicamente los triunfadores saben sacar a
delante.
La carta capitaliza algunos grandes éxitos, como
las kokotxas de merluza con jugo untuoso de pescados
de roca, melisa, menta acuática y patata confitada
con hierba limón; la lubina asada en sartén
con puré de tubérculos batata, yuca
y ñame al azafrán y a la cayena
y consomé acidulado de setas; el pollo ahumado
con hojas de romero y lima y la leche de oveja latxa
con vainilla y violetas, cuajados con mangostan y jugo
espumoso de lichis, entre otros.
Por el contrario, no se comprende por qué aparecen
y desaparecen de la oferta creaciones tan consagradas
como las patatas Roseval con jugo de vainas crudas;
los ñoquis de perejil con brotes de trigo y caldo
de moluscos; el bacalao en corte de terrina con calabaza
glaseada y jugo espumoso de levadura; los chipirones
o las anillas de begi-haundi a la parrilla con caldo
de lechuga de mar y cebolletas negras y el foie gras
asado sobre jugo yodado con brotes de Salicornia, regaliz
y comino.
Estamos, probablemente, ante el autor minimalista más
importante del mundo. Esencialidad, naturalidad, contrastes,
belleza y inenarrable capacidad de asombrar, talento
como sólo los elegidos poseen. ¿Se esmera
especialmente Josean cuando oficia para profesionales
y gourmets? ¿O el público terrenal no
entiende la gastronomía galáctica de este
astro? ¿O lo uno y los otro? Esta es el dilema
que tiene que resolver la crítica en tantos y
tantos casos.
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