|
|
Sexy, rabiosa y estilosa, la música de Sune Rose Wagner y Sharin Foo combina como nadie doowop y ruido blanco, surfpop y Motown, girlbands y puro rock'n'roll, The Ramones y The Ronettes. Construyen muros de sonido irrompibles sublimados por armonías vocales chico/chica que rozan en ocasiones lo erótico, componiendo canciones electrizadas con una estética descaradamente retro inspirada en los cincuenta, con el trío Buddy Holly/ Fats Domino/ Jerry Lee Lewis a la cabeza. Cada disco de The Raveonettes es un pequeño ejercicio de estilo casi binario, que construye un universo a partir de unos pocos elementos básicos (femenino/masculino, cuero/cadenas, negro/rosa, guitarra/batería...), con tan sólo unos acordes y una clave musical. Jugando con estos códigos, su discurso metamusical es absolutamente lúdico: es música que habla de ella misma (sus canciones se llaman ‘That Great Love Sound', ‘Dead Sound', ‘Beat City'…). La sencillez como búsqueda de la belleza. Sin embargo, la pareja parece haber asumido las críticas que apuntaban lo repetitivo y lo estrictamente bitonal de sus canciones, y juegan ahora en technicolor y brillo tridimensional. Sin embargo, su sonido sigue orgullosa y deliciosamente aferrado a su concepción bruta y lofi, con percusiones que parecen haber estado grabadas en una cámara de eco y guitarras que pesan y brillan como metal fundido.