Junio de 2006. ESPECIAL COMERCIAL 

 
ALREDEDOR DEL MUNDO
Doce meses, doce viajes
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Guías de viaje
UN AÑO SABÁTICO
Doce meses, doce viajes
ALREDEDOR DEL MUNDO. París brilla en primavera, Río vibra en
febrero y la serpiente de Chichén Itzá sólo se muestra una hora al
año. Razones suficientes para convertir el calendario en un mapa


LAURA CAORSI

París bien vale un invierno, pero es más bonito en primavera, y aunque todos los caminos conducen a Roma, ninguno es como el Via Crucis de marzo. La pirámide maya de Chichén Itzá siempre resulta impactante a la vista, pero hay un único día al año en que la luz solar dibuja la imagen de la serpiente emplumada con sombras nítidas en su escalera. Y el efecto dura menos de una hora…

Todo destino tiene su encanto y los turistas saben de sobra que viajar es un placer en sí mismo. No obstante, hay momentos puntuales o épocas del año en que la magia se potencia o decrece. En que un país acuna mejor al visitante. Ya sea para aprovechar al máximo las bondades de un lugar, o para evitar las condiciones climáticas adversas, nunca está de más planificar las excursiones con tiempo y, si el bolsillo lo permite, echando mano del calendario, que no sólo se inventó para cumplir obligaciones. Tan importante como saber a dónde ir es decidir cuándo hacerlo.

 

ENERO

Bangkok (Tailandia)

Bangkok es la joya de Tailandia. Sus calles son un complejo entramado de orfebre donde los templos y los palacios dorados se engarzan en las aceras. Pasada la época de lluvias, que va de agosto a diciembre, la capital del país reluce en todo su esplendor. El conjunto de edificios del Palacio Real, construidos hace menos de doscientos años y adornados con cristales y espejitos de colores, forman una postal típica de la tierra que antiguamente se conoció como Siam.







En la actualidad, Bangkok es la puerta de Doce meses, doce viajes honor a Buda,mientras se mezclan con el aroma de la cocina típica y el perfume de los inciensos. El río que besa sus márgenes y los canales que surcan el lugar ofrecen un paseo distendido, aunque igual de variopinto. A 80 kilómetros del centro, Sukhotai y Phanom Rung –dos de los parques históricos– alberentrada a Tailandia y uno de los destinos más cosmopolitas del continente asiático. Sus diez millones de habitantes la convierten en un enjambre de pasos, de voces y de idiomas que recorren las pagodas chinas y los templos en gan las reliquias más sorprendentes del pasado de Tailandia.

Rangún: es el primer paso para conocer Birmania, el reino de las pagodas. El clima seco y fresco de enero resulta ideal para recorrer plácidamente estas tierras budistas.

Punta del Este: ubicada en Uruguay, frente al Océano Atlántico, es la principal ciudad de vacaciones del cono sur americano. El entretenimiento urbano nunca descansa y se potencia con las playas en este mes que allí es plenamente estival.

FEBRERO

Río de Janeiro (Brasil)

Lo mejor que tiene Río de Janeiro es su clima y el carácter de su gente. Pese a tratarse de una de las urbes más populosas de Brasil (fue la capital del país entre 1763 y 1960), Río ha sabido conservar su perfil paradisíaco bajo el amparo de un gran Cristo protector. Con treinta metros de altura y los brazos extendidos, esta silueta erigida en 1931 sobre el monte Corcovado es su monumento más característico.

La ciudad está bordeada por kilómetros de playas –como Ipanema y Copacabana– que atraen al turismo mundial todos los meses del año. La temperatura promedio nunca baja de los 27 grados y es el principal señuelo para recorrerlas, aunque el mes de febrero es uno de los más solicitados. El Carnaval más llamativo (y multitudinario) del planeta, nacido de las tradiciones populares, convoca a millones de visitantes que acuden en busca de una cuota de alegría. Desde que comienza –siempre un viernes– hasta que termina, transcurren cinco días bulliciosos e intensos en los que la gente se entrega al baile por la calle.

El Carnaval significa, para los cariocas, toda una institución. Y prueba de ello es el ‘Sambódromo’, un enorme edificio por el que desfilan decenas de Escuelas de Samba. Allí pueden comprarse entradas numeradas para ver la fiesta desde una butaca o, incluso, alquilar un palco. La música, el color, las sonrisas y las lentejuelas transforman el ambiente, intensificando la ya clásica emoción de sentirse vivo.

Venecia: su carnaval es famoso en todo el mundo.Mezcla de fiesta, tradición y arte, sus orígenes se remontan al siglo XIII. Presenciar estos festejos en la Plaza de San Marcos es iniciar un viaje al pasado.

Tenerife: con murgas y comparsas, el carnaval de Canarias desborda colores, música y humor. Es ideal para cortar el invierno con una escapada cercana y entretenida.

 

MARZO

Agra (India)

El emperador mogol Shah Yaján tenía todo cuanto deseaba e incluso en el amor era un hombre con fortuna. Amaba profundamente a su esposa, Mumtaz Mahal, con quien vivía en Agra, la capital del imperio. Su vida era feliz. Cuenta la Historia, sin embargo, que su mujer murió muy joven y que el soberano, para honrar su memoria, ordenó erigir una tumba que simbolizara su amor eterno.

Tres siglos y medio después, el Taj Mahal, en la India, es uno de los monumentos más visitados y admirados del mundo. Construido en mármol blanco con incrustaciones de piedras semipreciosas, este edificio requirió el esfuerzo de unos 20.000 artesanos que trabajaron sin descanso durante casi dos décadas. Con una arquitectura tan imponente como su leyenda, es uno de los puntos turísticos obligados de Agra, aunque, por supuesto, no el único.

El Fuerte Rojo, el Mausoleo de Itimad-Ud-Daulah, la tumba de Chini Ka Rauza y los Jardines Ram Bagh son atractivas paradas en el itinerario de la ciudad, que se ofrece majestuosa, especialmente en el mes de marzo. Tras el paso del Monzón, el paisaje se viste de verde y los cielos se extienden limpios, con claro aspecto de renacer. La temperatura es ideal para recorrer la ciudad y, si cabe, desplazarse hasta alguna playa para disfrutar del agua marina.

Miami: lejos de los huracanes de septiembre y con un clima veraniego y distendido, esta ciudad norteamericana invita a divertirse sin estrés. A principios de mes se celebra el Miami Grand Prix, la famosa carrera automovilística.

Calgary: es el corazón del oeste canadiense. La mejor época para esquiar se extiende hasta el comienzo de la primavera, así que marzo resulta ideal para hacer deportes al aire libre y visitar los lagos naturales sin sufrir demasiado por el frío del invierno.

 

ABRIL

El Cairo (Egipto)

La fascinación que despertó Cleopatra en Julio César es la misma que, durante siglos, ha provocado Egipto en el mundo. Su población, que asciende a los 74 millones de personas y se concentra en Alejandría y El Cairo, es heredera de una de las culturas más inquietantes de todos los tiempos. ¿Quién no soñó, alguna vez, con el privilegio de contemplar las pirámides de cerca?

Mezcla de historia y de leyenda, El Cairo bulle junto al Nilo entre ráfagas de aire desértico. Ciudad cosmopolita y, sin embargo, arraigada a sus costumbres, la capital egipcia se desvela como un centro turístico inigualable. Muchas son las excursiones que parten desde allí con destino a las pirámides de Gizeh y a la mítica Esfinge, de veinte metros de altura. No obstante, en la propia ciudad conviven otros monumentos muy distintos entre sí, como la Iglesia Colgante –erigida sobre las ruinas de la antigua Babilonia– y la mezquita de Amr Ibn El Aas, la más antigua del continente africano.

La modernidad, también palpable, se aprecia en la torre de El Cairo (la más alta de Oriente Medio y África), en el Museo Islámico, en la Casa de la Ópera (siete plantas y tres teatros) y en el Museo Egipcio, que alberga cincuenta siglos de historia faraónica, incluyendo el tesoro de Tut-anj-Amón. El paseo es ideal para vivir una Semana Santa diferente, adentrándose en el mundo del Islam y en uno de los capítulos más espectaculares de la Historia de la Humanidad.

 

 

Kyoto: la quinta ciudad japonesa en población se luce en sus jardines, templos, palacios y santuarios. Con cielos azules y cerezos en flor, abril es el mejor mes para descubrir la cultura nipona.

Valle del Jerte: en la sierra de Gredos y a dos horas de Madrid, este valle deslumbra a la vista y al olfato cuando sus tesoros naturales florecen. Con más de dos millones de cerezos en flor, este enclave jerteño maravilla los sentidos.

MAYO

Lisboa (Portugal)

Situada con elegancia junto a la orilla del Atlántico y mirando con placidez la desembocadura del río Tajo, Lisboa es capaz de enamorar a cualquier turista desprevenido. La capital de Portugal es un lugar con encanto donde se superponen los siglos de la Historia como capas o como mosaicos. «El azulejo es el arte nacional», sostiene Pinto Coelho y eso se comprueba de inmediato en cada rincón y fachada de la ciudad.

 

Quizás una de las formas más bonitas de conocerla sea a bordo de los tranvías, que recorren las calles empedradas e irregulares, adentrándose entre edificios modernos y añejos. Los miradores –situados sobre las siete colinas que rodean la ciudad– y el castillo de San Jorge ofrecen panorámicas de suspiro, mientras que la plaza del Comercio es un excelente punto de partida para viajar al pasado.Aunque tampoco es mala idea empezar por el monasterio de los Jerónimos y sus bellos jardines.

Lisboa es sumatoria de civilizaciones y de culturas, famosa por sus cafés, sus pasteles y su Torre de Belén, declarada Patrimonio de la Humanidad. Hace más de quinientos años, los navegantes partían del puerto rumbo a un océano desconocido.Hoy, la ciudad recibe de vuelta las ideas de sus ex colonias: además de un clima ideal para pasear y disfrutar de la brisa marina, mayo transforma a la capital portuguesa en escenario de Rock in Río, uno de los principales festivales de música del mundo.

Machu Picchu: fue descubierto en 1911 y está considerado como uno de los monumentos arqueológicos más importantes del planeta. En mayo termina la época de lluvias en Perú, pero aún no agobia el calor. Ideal para una expedición aventurera del imperio Inca.

Isla Margarita: es la favorita de los habitantes de Venezuela. Su temperatura promedio, que se sitúa en los 27º C, justifica que la consideren un paraíso en la Tierra.

JUNIO

Oslo (Noruega)

Pensar en Noruega es pensar en salmón, en fiordos o en frío, aunque también es imaginar uno de los fenómenos climáticos más bellos y extraños del mundo: el sol de medianoche. Cada año, coincidiendo con la primavera, la zona norte del país vive bajo la luz de un día perpetuo; una jornada que dura un mes. Miles son las personas que viajan de todas partes del mundo en junio para saber qué se siente al realizar actividades diurnas a las tres de la madrugada.

 

La capital de Noruega, Oslo, le ofrece a estos visitantes unos rasgos y costumbres muy cargados de contrastes. Restaurantes de categoría, centros comerciales, áreas de edificios históricos y museos que repasan la tradición de los vikingos son la antesala más clásica del barrio de Grünerlokka, donde se acrisolan diferentes grupos étnicos y propuestas culturales. Bares de vino, cafés, tiendas de artesanía y mucho jazz son el sello distintivo de un ambiente que, en esta época, se vuelve aún más agradable. Los días se dilatan, los árboles frutales se salpican de flores y, con la llegada de la víspera de San Juan, las hogueras encendidas en la playa flamean como pequeños faros arrebatados a un sol insomne.

Cartagena de Indias: es la niña bonita de Colombia. Ofrece historia, diversión, muchas playas y relax.

París: los días son más largos y ya no hay que llevar tanto abrigo. Junio permite hacer un cómodo turismo, sin riesgos de sufrir temperaturas extremas.

 

JULIO

Moscú (Rusia)

Cuesta creer que Moscú, un escenario de revoluciones y gran peso en la historia mundial, tenga su origen en una empalizada de troncos, un terraplén y un foso lleno de agua. La ciudad más llamativa del siglo XX –por su majestuosidad, avatares y, también, por la extravagancia de algunos de sus acontecimientos y de su arquitectura– nació a mediados del siglo XI y comenzó a perfilarse a partir de su fortaleza, el Kremlin.

La Plaza Roja, su corazón, es un sitio único, rodeado por edificios que hacen sentirse a cualquier turista en un parque de atracciones de carácter histórico.Residencia de los grandes príncipes, el Kremlin está conformado por unas construcciones tan bellas como impactantes, tan imposibles como ciertas. En este lugar, unión del zarismo y bolchevismo, conviven estatuas de Lenin con palacios reales y, entre unos y otros, varias catedrales ortodoxas mantienen vigente su fe.

La imagen más socorrida de Moscú suele presentarse con nieve, un par de guantes protectores, abrigos que llegan al suelo y un desfile de gorros de piel. Los inviernos, ciertamente, son crudos en esta ciudad que, sin embargo, resulta mágica y atractiva. Julio permite recorrer las calles sin necesidad de recurrir al vodka como generador de coraje.

Samoa: estas islas paradisíacas son estupendas para relajarse al sol. Julio es un mes libre de ciclones.

Bariloche: la nieve, por el contrario, abunda en este pueblo de Argentina, al que numerosos turistas del hemisferio norte acuden para practicar el esquí en pleno ‘verano’. El chocolate caliente asegura un buen descanso.

 

AGOSTO

Mont Saint-Michel (Francia)

Según los mapas, la abadía del Mont Saint-Michel está situada en la frontera de Bretaña y Normandía, pero a juzgar por lo que se ve, el monasterio se levanta en la frontera que separa lo real de lo ficticio. Construido sobre una isla de granito de casi un kilómetro de perímetro, este imponente edificio recorta con su perfil el horizonte marino desde el centro de la bahía.

El Mont Saint-Michel, un islote unido al continente por una lengua de tierra, queda completamente aislado de Francia cuando sube la marea. Las aguas varían notablemente en cuestión de muy pocas horas, cubriendo ese cordón umbilical que liga a la abadía con el mundo. Ante los ojos del más escéptico, el monasterio (que data del siglo X) y la mini urbe que lo rodea se tornan inalcanzables. Agosto es un mes estupendo para disfrutar del entorno y del clima, sin olvidar que los ‘caprichos atlánticos’ tienen fechas establecidas. El día 11 de ese mes una gran marea pone el contrapunto ideal para contemplar uno de los espectáculos naturales más sorprendentes de Europa.

Mar del Sur: el verano invita a un crucero, pero no por el Caribe, sino por los mares de Holanda. Los canales y sistemas de drenaje del país son una maravilla de la ingeniería.

Ibiza: es el típico destino de agosto y no por ello pierde su encanto. La isla ofrece variedad y estilos vacacionales para todos los gustos.

 

SEPTIEMBRE

Dunedin (Nueva Zelanda)

Ni vinos, ni esquí, ni cocina multicultural… Cuando alguien dice «Nueva Zelanda», el primer impulso es pensar en los ‘All Blacks’. El equipo de rugby más mediático y conocido del mundo ha oficiado, sin proponérselo, de embajador de este país. Sin embargo, está muy claro que la vida y la cultura neozelandesa van mucho más allá de un campo de juego.

Con 120.000 habitantes, Dunedin es la ciudad más importante de la provincia de Otago. Su arquitectura –principalmente victoriana–, sus restaurantes y sus galerías de arte la convierten en un paraíso cultural. Nunca faltan compañías de teatro, música y danza que se entremezclan en el Centro de las Artes, en las calles transitadas y en la recreativa manera de vivir que tienen los pobladores.

Muy cerca de la ciudad, esta provincia ofrece kilómetros de playas donde practicar surf, contemplar el horizonte o dar un paseo junto al mar. El puerto deportivo es el marco idoneo para actividades como el windsurf, el buceo y el yachting. Un poco más alejadas, existen zonas donde practicar la pesca de truchas y salmones. En la primavera sureña, que comienza en el mes de septiembre, las temperaturas alcanzan los 17 grados y, para celebrar su llegada, los habitantes organizan la Semana Escocesa, que incluye conciertos todos los días y danzas típicas de Escocia.

Kuala Lumpur: sólo por ver las Torres Petronas, esta ciudad ya vale la pena. En septiembre se pueden observar tortugas marinas.

Londres: la capital cosmopolita fascina en cualquier época del año, aunque este mes la favorece con la luz y el calor estival.

 

 

OCTUBRE

San Francisco (Estados Unidos)

En 1776, el padre Junípero Serra construyó una misión para cristianizar a los indígenas y así, frente a una hermosa bahía, San Francisco nació con espíritu evangelista. Por cursioso que parezca, su desarrollo posterior también fue una cuestión de fe. Miles de hombres llegaron a sus tierras con la certeza de que se harían ricos, presos de la fiebre del oro.

En la actualidad, San Francisco es una de las ciudades más pintorescas de Estados Unidos. Lugar de mezclas culturales y étnicas que sorprende al visitante por sus casas victorianas y su accidentada orografía, esta urbe cuenta con varios atractivos obligados, de esos que se conocen mundialmente gracias a la magia de la literatura y del cine. El famoso puente Golden Gate, los coloridos tranvías y la mítica ‘roca’ de Alcatraz harán sentir al turista que Al Capone y sus amigos le aguardan en alguna esquina.

Y quizás los encuentre, por qué no… Tal vez un 31 de octubre. La fiesta de Halloween –originada en Irlanda hace más de 3.000 años– se encuentra muy arraigada en la idiosincracia norteamericana, especialmente en Nueva York y San Francisco. Es en esta ciudad, que brilla junto al Pacífico, donde se producen los desfiles más coloridos y multitudinarios.Vale la pena vivir el otoño marino con tal de ver una de las manifestaciones culturales más singulares y multiétnicas del planeta.

Islas Fiji: tienen un suave clima tropical. En esta época del año disminuyen las precipitaciones y los riesgos de ciclones.

Hawaii: una de sus principales playas, Maui, es el templo del surf. El mes es ideal para enfrentarse con las olas.

 

NOVIEMBRE

Puerto Madryn (Argentina)

Las ballenas y los lobos de mar se sienten cómodos en noviembre. La Patagonia argentina vive de pleno la primavera y las temperaturas agradables les incitan a arrimarse a la costa. También los turistas se acercan atraídos por el buen clima pero, sobre todo, por lo que ocurre ante sus ojos: no es extraño, en este mes, contemplar orcas, pingüinos y elefantes marinos desde la playa, o escuchar a las ballenas por la noche, cuando todo está en calma.

Fundada por galeses en 1865, Puerto Madryn es una ciudad ideal para comulgar con la naturaleza sin perder el encanto y la comodidad urbana. Erigida –y habitada– por personas de diversas procedencias, sus calles reúnen distintos estilos arquitectónicos y una gran variedad de comercios y atractivos. Entre museos y centros de interpretación científica, la ciudad pretende enseñar toda su riqueza natural. No en vano es la puerta de entrada a la Península Valdés, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

En Puerto Madryn pueden contratarse numerosas excursiones a zonas silvestres protegidas. Noviembre, cuando despunta la primavera, trae consigo un clima ideal para la aventura y el paseo urbano, por ejemplo, recorriendo la feria de los artesanos en la plaza San Martín. Después de una merienda exquisita en algún café, la costa invita a caminar y a escuchar las voces de las olas.

Isla de Pascua: le llaman ‘el ombligo del mundo’ y no hace más que despertar curiosidad. Es uno de los mejores meses para ir.

La Habana: enamora sólo con verla y todo el año es propicio para viajar a conocerla.Por estas fechas hay festivales de teatro y música contemporánea.

 

DICIEMBRE

Helsinki (Finlandia)

Las agencias de turismo suelen recomendar a Helsinki como un destino de verano y no sin algo de razón. Es en julio y en agosto cuando la plaza del Mercado comienza a bullir en colores, sabores y aromas de numerosas cafeterías con terrazas al aire libre. Los visitantes disfrutan, además, de la naturaleza que les rodea: unos parques exuberantes que lucen verdes y renovados.

Hay un fenómeno, sin embargo, que sólo se aprecia en invierno, durante las noches eternas que adormecen el paisaje: la aurora boreal. Para quienes se atrevan a desafiar al frío y tengan ganas de presenciar un espectáculo lumínico sorprendente, Finlandia es una excelente opción en diciembre. Cuenta la leyenda que las auroras boreales dan suerte a quienes las ven, aunque esta creencia, por supuesto, no está demostrada. Lo que sí es un hecho palpable, en cambio, es la maravilla que causan en todos los espectadores, que se sienten afortunados por el sólo hecho de haberlas visto.

Como punto de partida, Helsinki se muestra hermosa. La arquitectura de sus edificios, anclados en el siglo XIX, sirve de marco para un recorrido urbano antes de conocer, por ejemplo, la isla de Suomenlinna, donde se hallan las ruinas de una fortaleza declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Con gran cantidad de albergues económicos y establecimientos de comida rápida, esta ciudad del norte europeo permite un turismo aventurero y repleto de sopresas. La mayoría, naturales y bellas.

Tibet: comienza la estación seca, el clima es agradable, el aire se percibe limpio y hay una excelente visibilidad. Refresca por la noche.

Pekín: esta maravilla china tiene menos visitantes al comenzar el invierno y se la puede recorrer al estilo tradicional, en bicicleta.