Doce meses, doce viajes
ALREDEDOR DEL MUNDO. París brilla en primavera, Río vibra en
febrero y la serpiente de Chichén Itzá sólo se muestra una hora al
año. Razones suficientes para convertir el calendario en un mapa
LAURA CAORSI
París bien vale un invierno, pero es más bonito
en primavera, y aunque todos los caminos
conducen a Roma, ninguno es como el Via
Crucis de marzo. La pirámide maya de Chichén
Itzá siempre resulta impactante a la vista,
pero hay un único día al año en que la luz
solar dibuja la imagen de la serpiente emplumada
con sombras nítidas en su escalera.
Y el efecto dura menos de una hora…
Todo destino tiene su encanto y los turistas
saben de sobra que viajar es un placer en
sí mismo. No obstante, hay momentos puntuales
o épocas del año en que la magia se potencia
o decrece. En que un país acuna mejor
al visitante. Ya sea para aprovechar al máximo
las bondades de un lugar, o para evitar las
condiciones climáticas adversas, nunca está
de más planificar las excursiones con tiempo
y, si el bolsillo lo permite, echando mano del
calendario, que no sólo se inventó para cumplir
obligaciones. Tan importante como saber
a dónde ir es decidir cuándo hacerlo.
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ENERO
Bangkok (Tailandia)
Bangkok es la joya de Tailandia. Sus calles
son un complejo entramado de orfebre donde
los templos y los palacios dorados se engarzan
en las aceras. Pasada la época de lluvias,
que va de agosto a diciembre, la capital
del país reluce en todo su esplendor. El
conjunto de edificios del Palacio Real, construidos
hace menos de doscientos años y
adornados con cristales y espejitos de colores,
forman una postal típica de la tierra que
antiguamente se conoció como Siam.

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En la actualidad, Bangkok es la puerta de
Doce meses, doce viajes
honor a Buda,mientras se mezclan con el aroma
de la cocina típica y el perfume de los
inciensos. El río que besa sus márgenes y los
canales que surcan el lugar ofrecen un paseo
distendido, aunque igual de variopinto. A 80
kilómetros del centro, Sukhotai y Phanom
Rung –dos de los parques históricos– alberentrada
a Tailandia y uno de los destinos más
cosmopolitas del continente asiático. Sus diez
millones de habitantes la convierten en un
enjambre de pasos, de voces y de idiomas que
recorren las pagodas chinas y los templos en
gan las reliquias más sorprendentes del pasado
de Tailandia.
Rangún: es el primer paso para conocer
Birmania, el reino de las pagodas. El clima
seco y fresco de enero resulta ideal para recorrer
plácidamente estas tierras budistas.
Punta del Este: ubicada en Uruguay, frente
al Océano Atlántico, es la principal ciudad de
vacaciones del cono sur americano. El entretenimiento
urbano nunca descansa y se
potencia con las playas en este mes que allí es
plenamente estival.
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FEBRERO
Río de Janeiro (Brasil)
Lo mejor que tiene Río de Janeiro es su clima
y el carácter de su gente. Pese a tratarse de
una de las urbes más populosas de Brasil (fue
la capital del país entre 1763 y 1960), Río ha
sabido conservar su perfil
paradisíaco bajo el amparo de
un gran Cristo protector. Con
treinta metros de altura y los
brazos extendidos, esta silueta
erigida en 1931 sobre el monte
Corcovado es su monumento
más característico.
La ciudad está bordeada por
kilómetros de playas –como Ipanema
y Copacabana– que atraen
al turismo mundial todos los
meses del año. La temperatura
promedio nunca baja de los 27 grados
y es el principal señuelo para
recorrerlas, aunque el mes de
febrero es uno de los más solicitados.
El Carnaval más llamativo (y
multitudinario) del planeta, nacido
de las tradiciones populares, convoca
a millones de visitantes que
acuden en busca de una cuota de alegría.
Desde que comienza –siempre
un viernes– hasta que termina, transcurren
cinco días bulliciosos e intensos
en los que la gente se entrega al
baile por la calle.
El Carnaval significa, para los cariocas,
toda una institución. Y prueba
de ello es el ‘Sambódromo’, un enorme
edificio por el que desfilan decenas
de Escuelas de Samba. Allí pueden comprarse
entradas numeradas para ver la fiesta desde
una butaca o, incluso, alquilar un palco.
La música, el color, las sonrisas y las lentejuelas
transforman el ambiente, intensificando
la ya clásica emoción de sentirse vivo.
Venecia: su carnaval es famoso en todo
el mundo.Mezcla de fiesta, tradición y arte,
sus orígenes se remontan al siglo XIII. Presenciar
estos festejos en la Plaza de San
Marcos es iniciar un viaje al pasado.
Tenerife: con murgas y comparsas, el
carnaval de Canarias desborda colores,
música y humor. Es ideal para cortar el
invierno con una escapada cercana y
entretenida.
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MARZO
Agra (India)
El emperador mogol Shah Yaján tenía
todo cuanto deseaba e incluso en el
amor era un hombre con fortuna.
Amaba profundamente a su esposa,
Mumtaz Mahal, con quien vivía en
Agra, la capital del imperio. Su vida
era feliz. Cuenta la Historia, sin embargo,
que su mujer murió muy
joven y que el soberano, para honrar
su memoria, ordenó erigir una
tumba que simbolizara su amor
eterno.
Tres siglos y medio después, el Taj Mahal,
en la India, es uno de los monumentos más
visitados y admirados del mundo. Construido
en mármol blanco con incrustaciones de piedras semipreciosas, este edificio
requirió el esfuerzo de unos
20.000 artesanos que trabajaron
sin descanso durante casi dos
décadas. Con una arquitectura
tan imponente como su leyenda,
es uno de los puntos turísticos obligados
de Agra, aunque, por supuesto,
no el único.
El Fuerte Rojo, el Mausoleo de
Itimad-Ud-Daulah, la tumba de Chini
Ka Rauza y los Jardines Ram
Bagh son atractivas paradas en el
itinerario de la ciudad, que se ofrece
majestuosa, especialmente en el
mes de marzo. Tras el paso del Monzón,
el paisaje se viste de verde y los
cielos se extienden limpios, con claro
aspecto de renacer. La temperatura
es ideal para recorrer la ciudad y,
si cabe, desplazarse hasta alguna playa
para disfrutar del agua marina.
Miami: lejos de los huracanes de septiembre
y con un clima veraniego y distendido,
esta ciudad norteamericana
invita a divertirse sin estrés. A principios
de mes se celebra el Miami Grand
Prix, la famosa carrera automovilística.
Calgary: es el corazón del oeste canadiense.
La mejor época para esquiar se extiende hasta
el comienzo de la primavera, así que marzo
resulta ideal para hacer deportes al aire
libre y visitar los lagos naturales sin sufrir
demasiado por el frío del invierno.
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ABRIL
El Cairo (Egipto)
La fascinación que despertó Cleopatra en Julio
César es la misma que, durante siglos, ha provocado
Egipto en el mundo. Su población, que
asciende a los 74 millones de personas y se
concentra en Alejandría y El Cairo, es heredera
de una de las culturas más inquietantes
de todos los tiempos. ¿Quién no soñó, alguna
vez, con el privilegio de contemplar las pirámides
de cerca?
Mezcla de historia y de leyenda, El Cairo
bulle junto al Nilo entre ráfagas de aire desértico.
Ciudad cosmopolita y, sin embargo, arraigada
a sus costumbres, la capital egipcia se
desvela como un centro turístico inigualable.
Muchas son las excursiones que parten desde
allí con destino a las pirámides de Gizeh y
a la mítica Esfinge, de veinte metros de altura.
No obstante, en la propia ciudad conviven
otros monumentos muy distintos entre sí,
como la Iglesia Colgante –erigida sobre las
ruinas de la antigua Babilonia– y la mezquita
de Amr Ibn El Aas, la más antigua del continente
africano.
La modernidad, también palpable, se aprecia
en la torre de El Cairo (la más alta de Oriente
Medio y África), en el Museo Islámico, en
la Casa de la Ópera (siete plantas y tres teatros)
y en el Museo Egipcio, que alberga cincuenta
siglos de historia faraónica, incluyendo
el tesoro de Tut-anj-Amón. El paseo
es ideal para vivir una Semana Santa
diferente, adentrándose en el mundo
del Islam y en uno de los capítulos
más espectaculares de la Historia
de la Humanidad.
Kyoto: la quinta ciudad japonesa
en población se luce en sus jardines,
templos, palacios y santuarios. Con
cielos azules y cerezos en flor, abril es
el mejor mes para descubrir la cultura
nipona.
Valle del Jerte: en la sierra de Gredos
y a dos horas de Madrid, este valle deslumbra
a la vista y al olfato cuando sus
tesoros naturales florecen. Con más de
dos millones de cerezos en flor, este enclave
jerteño maravilla los sentidos.
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MAYO
Lisboa (Portugal)
Situada con elegancia junto a la orilla del
Atlántico y mirando con placidez la desembocadura
del río Tajo, Lisboa es capaz
de enamorar a cualquier turista desprevenido.
La capital de Portugal es un lugar
con encanto donde se superponen
los siglos de la Historia
como capas o como mosaicos.
«El azulejo es el arte nacional»,
sostiene Pinto Coelho y eso se
comprueba de inmediato en
cada rincón y fachada de la
ciudad.
Quizás una de las formas
más bonitas de conocerla sea
a bordo de los tranvías, que
recorren las calles empedradas
e irregulares, adentrándose
entre edificios modernos
y añejos. Los miradores
–situados sobre las siete
colinas que rodean la ciudad–
y el castillo de San
Jorge ofrecen panorámicas
de suspiro, mientras
que la plaza del Comercio
es un excelente punto de
partida para viajar al
pasado.Aunque tampoco
es mala idea empezar
por el monasterio de los
Jerónimos y sus bellos
jardines.
Lisboa es sumatoria
de civilizaciones y de
culturas, famosa por
sus cafés, sus pasteles
y su Torre de Belén,
declarada Patrimonio
de la Humanidad.
Hace más de
quinientos años, los navegantes partían del
puerto rumbo a un océano desconocido.Hoy,
la ciudad recibe de vuelta las ideas de sus ex
colonias: además de un clima ideal para
pasear y disfrutar de la brisa marina, mayo
transforma a la capital portuguesa en escenario
de Rock in Río, uno de los principales
festivales de música del mundo.
Machu Picchu: fue descubierto en 1911 y
está considerado como uno de los monumentos
arqueológicos más importantes del planeta.
En mayo termina la época de lluvias en
Perú, pero aún no agobia el calor. Ideal para
una expedición aventurera del imperio Inca.
Isla Margarita: es la favorita de los habitantes
de Venezuela. Su temperatura promedio,
que se sitúa en los 27º C, justifica que la
consideren un paraíso en la Tierra.
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JUNIO
Oslo (Noruega)
Pensar en Noruega es pensar en salmón,
en fiordos o en frío, aunque también es imaginar
uno de los fenómenos climáticos más
bellos y extraños del mundo: el sol de
medianoche. Cada año, coincidiendo con la
primavera, la zona norte del país vive bajo la
luz de un día perpetuo; una jornada que
dura un mes. Miles son las personas
que viajan de todas partes
del mundo en junio para
saber qué se siente al realizar
actividades diurnas a las tres de
la madrugada.

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La capital de Noruega, Oslo,
le ofrece a estos visitantes unos
rasgos y costumbres muy cargados
de contrastes. Restaurantes
de categoría, centros comerciales,
áreas de edificios históricos y museos
que repasan la tradición de
los vikingos son la antesala más
clásica del barrio de Grünerlokka,
donde se acrisolan diferentes grupos
étnicos y propuestas culturales.
Bares de vino, cafés, tiendas de artesanía
y mucho jazz son el sello
distintivo de un ambiente que, en esta
época, se vuelve aún más agradable.
Los días se dilatan, los árboles frutales
se salpican de flores y, con la llegada
de la víspera de San Juan, las
hogueras encendidas en la playa
flamean como pequeños faros arrebatados
a un sol insomne.
Cartagena de Indias: es la niña bonita
de Colombia. Ofrece historia, diversión,
muchas playas y relax.
París: los días son más largos y ya no
hay que llevar tanto abrigo. Junio permite
hacer un cómodo turismo, sin riesgos
de sufrir temperaturas extremas.
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JULIO
Moscú (Rusia)
Cuesta creer que Moscú, un escenario de
revoluciones y gran peso en la historia
mundial, tenga su origen en una empalizada
de troncos, un terraplén y un foso lleno de
agua. La ciudad más llamativa del siglo XX
–por su majestuosidad, avatares y, también,
por la extravagancia de algunos de sus acontecimientos
y de su arquitectura– nació a
mediados del siglo XI y comenzó a perfilarse
a partir de su fortaleza, el Kremlin.
La Plaza Roja, su corazón, es un sitio único,
rodeado por edificios que hacen sentirse a
cualquier turista en un parque de atracciones
de carácter histórico.Residencia de los grandes
príncipes, el Kremlin está conformado
por unas construcciones tan bellas como impactantes,
tan imposibles como ciertas. En
este lugar, unión del zarismo y bolchevismo,
conviven estatuas de Lenin con palacios reales
y, entre unos y otros, varias catedrales
ortodoxas mantienen vigente su fe.
La imagen más socorrida de Moscú suele
presentarse con nieve, un par de guantes
protectores, abrigos que llegan al suelo
y un desfile de gorros de piel. Los inviernos,
ciertamente, son crudos en esta ciudad
que, sin embargo, resulta mágica y
atractiva. Julio permite recorrer las calles
sin necesidad de recurrir al vodka como generador
de coraje.
Samoa: estas islas paradisíacas
son estupendas para relajarse al sol.
Julio es un mes libre de ciclones.
Bariloche: la nieve, por el contrario,
abunda en este pueblo de Argentina,
al que numerosos turistas del
hemisferio norte acuden para practicar
el esquí en pleno ‘verano’. El chocolate
caliente asegura un buen descanso.
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AGOSTO
Mont Saint-Michel (Francia)
Según los mapas, la abadía del Mont
Saint-Michel está situada en la frontera
de Bretaña y Normandía, pero a juzgar
por lo que se ve, el monasterio se
levanta en la frontera que separa lo real
de lo ficticio. Construido sobre una isla
de granito de casi un kilómetro de perímetro,
este imponente edificio recorta con
su perfil el horizonte marino desde el centro
de la bahía.
El Mont Saint-Michel, un islote unido
al continente por una lengua de tierra, queda
completamente aislado de Francia cuando
sube la marea. Las aguas varían notablemente
en cuestión de muy pocas horas,
cubriendo ese cordón umbilical que liga a
la abadía con el mundo. Ante los ojos del más
escéptico, el monasterio (que data del siglo
X) y la mini urbe que lo rodea se tornan inalcanzables.
Agosto es un mes estupendo para
disfrutar del entorno y del clima, sin olvidar
que los ‘caprichos atlánticos’ tienen fechas
establecidas. El día 11 de ese mes una gran
marea pone el contrapunto ideal para contemplar
uno de los espectáculos naturales más
sorprendentes de Europa.
Mar del Sur: el verano invita a un crucero,
pero no por el Caribe, sino por los mares de
Holanda. Los canales y sistemas de drenaje
del país son una maravilla de la ingeniería.
Ibiza: es el típico destino de agosto y no por
ello pierde su encanto. La isla ofrece variedad
y estilos vacacionales para todos los gustos.
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SEPTIEMBRE
Dunedin (Nueva Zelanda)
Ni vinos, ni esquí, ni cocina multicultural…
Cuando alguien dice «Nueva Zelanda», el primer
impulso es pensar en los ‘All Blacks’. El
equipo de rugby más mediático y conocido
del mundo ha oficiado, sin proponérselo, de
embajador de este país. Sin embargo, está
muy claro que la vida y la cultura neozelandesa
van mucho más allá de un campo
de juego.
Con 120.000 habitantes, Dunedin es la
ciudad más importante de la provincia de
Otago. Su arquitectura –principalmente victoriana–,
sus restaurantes y sus galerías de
arte la convierten en un paraíso cultural. Nunca
faltan compañías de teatro, música y danza
que se entremezclan en el Centro de las Artes,
en las calles transitadas y en la recreativa
manera de vivir que tienen los pobladores.
Muy cerca de la ciudad, esta provincia ofrece
kilómetros de playas donde practicar surf,
contemplar el horizonte o dar un paseo junto
al mar. El puerto deportivo es el marco idoneo
para actividades como el windsurf, el buceo
y el yachting. Un poco más alejadas, existen
zonas donde practicar la pesca de truchas y
salmones. En la primavera sureña, que comienza
en el mes de septiembre, las temperaturas
alcanzan los 17 grados y, para celebrar
su llegada, los habitantes organizan la Semana
Escocesa, que incluye conciertos todos los
días y danzas típicas de Escocia.
Kuala Lumpur: sólo por ver las Torres Petronas,
esta ciudad ya vale la pena. En septiembre
se pueden observar tortugas marinas.
Londres: la capital cosmopolita fascina en
cualquier época del año, aunque este mes la
favorece con la luz y el calor estival.
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OCTUBRE
San Francisco (Estados Unidos)
En 1776, el padre Junípero Serra construyó
una misión para cristianizar a los indígenas
y así, frente a una hermosa bahía, San Francisco
nació con espíritu evangelista.
Por cursioso que parezca, su desarrollo
posterior también fue una cuestión de fe. Miles
de hombres llegaron a sus tierras con la certeza
de que se harían ricos, presos de la fiebre
del oro.
En la actualidad, San Francisco es una de
las ciudades más pintorescas de Estados Unidos.
Lugar de mezclas culturales y étnicas que
sorprende al visitante por sus casas victorianas
y su accidentada orografía, esta urbe cuenta
con varios atractivos obligados, de esos que
se conocen mundialmente gracias a la magia
de la literatura y del cine. El famoso puente
Golden Gate, los coloridos tranvías y la mítica
‘roca’ de Alcatraz harán sentir al turista
que Al Capone y sus amigos le aguardan en
alguna esquina.
Y quizás los encuentre, por qué no… Tal
vez un 31 de octubre. La fiesta de Halloween
–originada en Irlanda hace más de 3.000 años–
se encuentra muy arraigada en la idiosincracia
norteamericana, especialmente en Nueva York
y San Francisco. Es en esta ciudad, que brilla
junto al Pacífico, donde se producen los desfiles
más coloridos y multitudinarios.Vale la
pena vivir el otoño marino con tal de ver una
de las manifestaciones culturales más singulares
y multiétnicas del planeta.
Islas Fiji: tienen un suave clima tropical. En
esta época del año disminuyen las precipitaciones
y los riesgos de ciclones.
Hawaii: una de sus principales playas,
Maui, es el templo del surf. El mes es ideal
para enfrentarse con las olas.
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NOVIEMBRE
Puerto Madryn (Argentina)
Las ballenas y los lobos de mar se sienten
cómodos en noviembre. La Patagonia argentina
vive de pleno la primavera y las temperaturas
agradables les incitan a arrimarse a
la costa. También los turistas se acercan atraídos
por el buen clima pero, sobre todo, por lo
que ocurre ante sus ojos: no es extraño, en este
mes, contemplar orcas, pingüinos y elefantes
marinos desde la playa, o escuchar a las ballenas
por la noche, cuando todo está en calma.
Fundada por galeses en 1865, Puerto Madryn
es una ciudad ideal para comulgar con
la naturaleza sin perder el encanto y la comodidad
urbana. Erigida –y habitada– por personas
de diversas procedencias, sus calles reúnen
distintos estilos arquitectónicos y una
gran variedad de comercios y atractivos. Entre
museos y centros de interpretación científica,
la ciudad pretende enseñar toda su riqueza
natural. No en vano es la puerta de entrada
a la Península Valdés, declarada por la
UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
En Puerto Madryn pueden contratarse
numerosas excursiones a zonas silvestres protegidas.
Noviembre, cuando despunta la primavera,
trae consigo un clima ideal para la
aventura y el paseo urbano, por ejemplo, recorriendo
la feria de los artesanos en la plaza
San Martín. Después de una merienda exquisita
en algún café, la costa invita a caminar y
a escuchar las voces de las olas.
Isla de Pascua: le llaman ‘el
ombligo del mundo’ y no hace
más que despertar curiosidad.
Es uno de los mejores meses para
ir.
La Habana: enamora sólo con
verla y todo el año es propicio para
viajar a conocerla.Por estas fechas
hay festivales de teatro y música
contemporánea.
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DICIEMBRE
Helsinki (Finlandia)
Las agencias de turismo suelen recomendar
a Helsinki como un destino
de verano y no sin algo de razón. Es
en julio y en agosto cuando la plaza
del Mercado comienza a bullir en colores,
sabores y aromas de numerosas
cafeterías con terrazas al aire libre.
Los visitantes disfrutan, además, de la
naturaleza que les rodea: unos parques
exuberantes que lucen verdes y renovados.
Hay un fenómeno, sin embargo, que
sólo se aprecia en invierno, durante las
noches eternas que adormecen el paisaje:
la aurora boreal. Para quienes se atrevan
a desafiar al frío y tengan ganas de presenciar
un espectáculo lumínico sorprendente,
Finlandia es una excelente opción en diciembre.
Cuenta la leyenda que las auroras boreales
dan suerte a quienes las ven, aunque esta
creencia, por supuesto, no está demostrada.
Lo que sí es un hecho palpable, en cambio, es
la maravilla que causan en todos los espectadores,
que se sienten afortunados por el sólo
hecho de haberlas visto.
Como punto de partida, Helsinki se muestra
hermosa. La arquitectura de sus edificios,
anclados en el siglo XIX, sirve de marco para
un recorrido urbano antes de conocer, por
ejemplo, la isla de Suomenlinna, donde se
hallan las ruinas de una fortaleza declarada
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Con gran cantidad de albergues económicos
y establecimientos de comida rápida, esta ciudad
del norte europeo permite un turismo
aventurero y repleto de sopresas. La mayoría,
naturales y bellas.
Tibet: comienza la estación seca, el clima es
agradable, el aire se percibe limpio y hay una
excelente visibilidad. Refresca por la noche.
Pekín: esta maravilla china tiene menos visitantes
al comenzar el invierno y se la puede
recorrer al estilo tradicional, en bicicleta.
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