Portátiles
con corazón
FUTURO.Los nuevos procesadores
convierten a estos ordenadores, cuyas ventas superan ya a las
de sus competidores de sobremesa, en las herramientas perfectas
para el ocio
Cámaras digitales de vídeo
y foto, reproductores de MP3, accesorios que se alimentan
por conexión USB, dos videojuegos y esa serie televisiva
en DVD que aún no hemos tenido tiempo de ver entera.
La oferta de ocio para los meses de verano ya no se limita
a cervezas con gaseosa en las terrazas y
horas de torrefactarse al sol como un lagarto. Los ciudadanos
van introduciendo tecnología en su tiempo libre y el
mejor compañero para llevar todos esos dispositivos
es el ordenador portátil. Lo demuestra el propio comportamiento
del mercado informático, que durante 2005 vendió
más portátiles (50,7%) que ordenadores de sobremesa.
El precio de estos aparatos también ha bajado en los
últimos años hasta igualarse al de sus primos
de escritorio, en torno a unos 1.000 euros.
El uso doméstico de portátiles
ha cambiado mucho la configuración de los propios equipos.
Donde antes se valoraba un peso ligero y un tamaño
manejable, ahora se valoran unas buenas capacidades multimedia
con entradas para tarjetas multimedia con entradas para tarjetas
de memoria, webcam integrada, grabadora de DVD, conexión
inalámbrica a Internet y una pantalla generosa para
ver cine o jugar. De todos los elementos que integran el equipo,
el más importante, sin embargo, sigue siendo el procesador.
La demanda de ordenadores potentes
ha impulsado a los fabricantes a equiparar las capacidades
de los chips para portátiles con los de sobremesa.
En 2005, la compañía de procesadores Intel presentó
sus nuevos modelos Intel Core Duo, una familia de chips especialmente
diseñados para portátiles. Los Core Duo son
los encargados de dar vida a los nuevos MacBook Pro de Apple,
entre otros. La serie coincide con los procesadores AMD Turion
64 X2, también pensados para ordenadores itinerantes.
Los procesadores de doble núcleo son precisamente eso:
un chip que en realidad esconde en su interior dos cerebros
que funcionan simultáneamente. La idea no sólo
mejora el rendimiento energético, sino que además
aumenta la velocidad de cálculo del PC y reduce el
aumento de la temperatura. Comercializados en 2005, los procesadores
de doble núcleo han comenzando a extenderse en el mercado
de los portátiles este año. El aumento de la
agilidad del ordenador es muy llamativo, ya que la principal
ventaja de estos procesadores es que ejecutan programas multitarea
de forma real.
Demasiados bits
Los bits de un procesador indican, dicho de forma sucinta,
la cantidad de tareas que el chip puede efectuar en cada
ciclo de reloj. Poniendo un ejemplo automovilístico,
si los megahertzios indican la velocidad del coche,los
bits indican la cantidad de carriles que tiene la autopista
y, por tanto,el número de coches que pueden circular
a la vez.En teoría,un procesador de 64 bits debería
ser el doble de efectivo que otro de
32. Por desgracia,esto es cierto sólo a medias.
El mayor problema de los 64 bits es que la arquitectura
de hardware y software actual no está preparada
para aceptarlos.De los sistemas operativos actuales, sólo
algunas licencias GNU basadas en Linux como Ubuntu, Mandriva
o Gentoo están preparadas totalmente para funcionar
a 64 bits. De las versiones de Windows, sólo la
Profesional permite un modo mixto de 32/64 bits que no
llega a funcionar completamente. La causa del problema
está en las librerías de drivers de la mayor
parte de sistemas operativos. Los Codecs que se utilizan
para que se vea una película en MPG o los drivers
Direct 3D que son fundamentales para hacer correr un juego
están diseñados en 32 bits. Si se instalan
en una arquitectura de 64 sencillamente no funcionan.
Se supone que Windows Vista, la próxima versión
del sistema operativo de Microsoft, estará preparada
para funcionar íntegramente en 64 bits. Hasta entonces,
comprar un ordenador con este procesador no supone más
que una apuesta de futuro, en absoluto necesaria para
la mayoría de usuarios domésticos. |
Dos a la
vez
Los PCs no eran hasta ahora capaces de ejecutar dos programas
simultáneamente en sentido estricto. Si el usuario
abría un programa
de música y se ponía a escribir una carta al
mismo tiempo, lo que el procesador hacía en realidad
era dedicar su tiempo a ejecutar ambas tareas de forma alternativa
pero muy rápida. Primero una, luego la otra, no las
dos a la vez. La velocidad a la que realizaba el cálculo
era
tan alta que, en la práctica, ambos programas funcionaban
aparentemente de forma simultánea. El problema llega
cuando el usuario intenta poner en marcha dos o más
programas que consumen muchos recursos, como un software de
tratamiento de imágenes, un reproductor de vídeo
o una base de datos. En estas circunstancias el procesador
no da abasto y la merma de velocidades apreciable. Los procesadores
de doble corazón son los primeros capaces
de ejecutar
dos tareas sin perder velocidad.
Elegido el procesador, los demás criterios que deben
tomarse en consideración en la compra son los relativos
a modularidad, almacenamiento, imagen y conectividad. Un portátil
no es como un PC de sobremesa, donde el usuario puede abrir
la caja y cambiar o actualizar un componente con sólo
aflojar un par de tornillos. Muchos de los componentes del
portátil están soldados a la placa base o forman
parte integrante de ella, por lo que no pueden sustituirse.
Si
vamos a darle un uso muy prolongado al equipo conviene saber
hasta que punto es ampliable la memoria Ram y si se puede
cambiar el disco duro o la tarjeta gráfica.
Buena imagen
En el apartado de almacenamiento, en los terminales portables
importan más los medios extraíbles que el disco
duro. La mayor parte de estos aparatos disponen ya de grabadora
de DVD, muchas de ellas a doble capa. En el último
año han comenzado a salir a la venta los primeros equipos
con HD-DVD y Blu-Ray pero aún son muy caros y no serán
necesarios hasta dentro de unos años. Conviene también
comprobar si el ordenador dispone de lector de tarjetas gráficas
y cuáles son sus puertos de entrada y salida para conectar
varios USB
o enchufar la tarjeta a una tele para ver una película.
Algunos equipos ya traen un sintonizador de televisión
digital terrestre que convierte el portátil en un televisor
para llevar.
El apartado de imagen pasa por dos componentes: la tarjeta
gráfica y la pantalla. Conviene elegir una placa gráfica
independiente que pueda cambiarse. Es una pieza delicada que
genera mucho calor y suele dar problemas en el estrecho espacio
de un portátil.
En cuanto a la pantalla, los equipos han aumentado mucho su
tamaño y ya ostentan monitores de 15 y 17 pulgadas.
Pese a que todos son TFT, no todos resultan igual de luminosos
ni se ven igual de bien desde todos los ángulos. La
mejor prueba pasa por
encender el terminal en la tienda y comprobar el brillo de
la pantalla bajo distintas
luces.
Por último, el apartado de conectividad depende del
uso que se le vaya a dar. Aparte del clásico cable
de red local, las conexiones inalámbricas Wi-Fi y Bluetooth
son muy útiles para acceder a Internet en espacios
públicos o conectar ciertos dispositivos.
En áreas sin cobertura Wi-Fi, las principales operadoras
telefónicas ofrecen tarjetas
de conexión UMTS que se integran en la correspondiente
ranura del ordenador.
Estas tarjetas permiten conectar el portátil a la red
telefónica móvil para acceder a Internet. El
precio de la conexión suele ser más caro que
el de la banda ancha doméstica y la velocidad y transferencia
no es tan buena, pero resulta un accesorio imprescindible
para quienes necesiten estar conectados durante sus vacaciones.
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