La Ley de Aguas intentará mejorar
la gestión de este recurso
La norma, que se encuentra en proceso
de debate parlamentario, prevé la puesta en marcha de
la Agencia Vasca del Agua
E.M.N.
El 5
de octubre de 2004 el Consejo de Gobierno aprobó el
proyecto de la Ley de Aguas, que actualmente se encuentra
en debate parlamentario, y que supone la incorporación
a la legislación vasca de la Directiva Marco europea
2000/60/CE y la ordenación de la administración
hidráulica en la CAPV para mejorar su eficacia con
las ventajas que ello supone para la sociedad, la economía
y el medio ambiente.
La Ley de Aguas tiene 4 objetivos básicos, de los cuales
el primero es determinar los objetivos medioambientales fundamentales
y las pautas para la protección y utilización
de las aguas y de su entorno y el régimen de infracciones
y sanciones. Otro de los objetivos es establecer los regímenes
de planificación y tributario en materia de aguas y
obras hidráulicas.
Otro de los fines de la Ley de Aguas es crear la Agencia Vasca
del Agua como ente público de derecho privado responsable
de la gestión de las funciones que la presente Ley
le atribuye en materia de aguas. Y finalmente, definir las
normas generales de abastecimiento, saneamiento y depuración.
Recurso natural
La Ley de Aguas aporta una visión del agua como recurso
natural que debe encontrar un punto de equilibrio entre su
utilización y su preservación, y ordena las
competencias en materia de aguas. La ley favorecerá
también que se haga una mejor gestión de la
política del agua al tratar de una manera integrada
toda la cuenca e incentiva un consumo más racional
de un recurso limitado y mejorará la restauración
ambiental de los impactos causados en el medio ambiente por
la extracción y contaminación del agua.
La nueva ley prohibirá toda actividad o uso susceptible
de provocar directa o indirectamente la contaminación
o degradación de las aguas continentales superficiales
y subterráneas, de transición y costeras, de
sus sistemas asociados y de su entorno y, en particular, el
vertido directo o indirecto de aguas y de productos residuales
que no esté autorizado por la Agencia Vasca del Agua.
La aprobación de la Ley de
Aguas, que el Gobierno vasco espera que se produzca a lo largo
de este año, supondrá la creación de
la Agencia Vasca del Agua, que los usuarios del agua tendrán
que medir su consumo y que las facturas del agua incorporarán
todos los costes derivados de su gestión, incluido
un tributo ecológico nuevo destinado a reparar los
daños ambientales que causa la extracción y
la contaminación del agua.
La Agencia Vasca del Agua será un ente público
de derecho privado, dependiente del Departamento de Medio
Ambiente del Gobierno vasco que sustituye a la actual Dirección
de Aguas asumiendo todas sus funciones. Las competencias de
la Agencia Vasca del Agua son obras hidráulicas que
no sean de interés general del Estado. Se trata de
grandes obras de abastecimiento y saneamiento, obras de restauración
de cauces, obras de prevención de inundaciones, etc;
así como planificación hidrológica, gestión
de autorizaciones y concesiones, inspección y control,
sanciones, etc.
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