Mayo de 2006. ESPECIAL COMERCIAL 

 
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INFORMACIÓN

Ceske Budejovice: www.c-budejovice.cz
Cesky Krumlov:www.ckrumlov.cz
Oficina Nacional de Turismo: C/ Madre de Dios, 45. 28016 Madrid. 807300565
www.czechtourism.com
(en varios idiomas, incluido el castellano)

Vecinos de Praga
SUR DE BOHEMIA. El esplendor de la capital checa y de Karlovy Vary no oscurece esta singular región repleta de bellas ciudades y palacios

E.C.

Algo tiene que haber de bueno en ser débil y pasar toda la existencia rodeado de gigantes que sólo aspiran a devorar al vecino pequeño. Es lo que le sucedía a Checoslovaquia, la unión de los estados checo y eslovaco, que es como ahora se presentan ante el conjunto de naciones. Rodeados de austrohúngaros, alemanes, polacos y a unos 700 kilómetros del extinto oso soviético -los imperios que han gobernado la Europa central durante los últimos 500 años-, checos y eslovacos han visto cómo sus escasas Fuerzas eran poca cosa para resistir las invasiones extranjeras.

Ante el desequilibrio de fuerzas, las batallas eran breves, por lo que las piezas del excepcional patrimonio arquitectónico de este territorio han llegado a nuestros días como paradas en el tiempo. Aún hoy, si uno recorre las calles peatonales de Praga, tiene la sensación de que el reloj se detuvo hace 300 años y puede admirar con la calma debida las fachadas coloristas de sus edificios burgueses, sus templos y sus palacios.

Pero la capital de Chequia, tan asombrosa y seductora, amiga de la vida apacible y la buena 'pibo' (cerveza) y el trajín del Puente de Carlos -¿de dónde sale tante gente?- ensombrece la región sur del país a unos turistas que, salvo la ciudad balnearia de Karlovy Vary, la alemana Karlsbad, carecen de tiempo para ver más. El sur de Bohemia es una región exquisitamente bien conservada y que, a menos de 200 kilómetros de la capital, presenta ciudades y espacios naturales que merecen la atención. Florencia ejerce la misma influencia sobre la Toscana, tanta luz crea una lamentable sensación de oscuridad lejos de la llama.

Pues es hora de abrir los ojos, porque Cesky Krumlov, situado en el valle del Moldava, constituye un conjunto artístico y arquitectónico de primer orden; tanto, que ha merecido la catalogación como ciudad Patrimonio Histórico de la Unesco. Su castillo, que poco tiene que envidiar al de Praga, se alza también, dominante, sobre una colina, aunque no resulta tan amenazante: sus jardines y el exquisito teatro barroco suavizan el aura imperiosa del inmueble.

El casco antiguo tiene mucho que ver, y sus callejuelas y terrazas aguardan al viajero con la grata amabilidad de los checos. Los museos de Cera y de las Marionetas enriquecen la visita, si bien el museo de la Tortura nos ayuda a comprender que tiempo pasado pudo ser peor. Y a medio camino entre el bien y el mal, la pinacoteca con obras del atormentado Egon Schiele, a quien recordarán los lectores de Vargas Llosa.

Museo de la cerveza

Ceske Budejovice se encuentra en el cruce de los ríos Moldava y Malse, en la carrera que une la austríaca Linz con Praga. La capital de Bohemia del Sur destaca también por su rico patrimonio: la plaza Premsyl Otakar, la Torre Negra y la catedral... aunque siempre es posible encontrar algo menos elevado, menos sublime, como la fábrica de cerveza y su museo, en un país en el que la 'pibo' es un símbolo adorado.

DOMINIO. La fortaleza de Cesky Krumlov destaca en el perfil de la ciudad. Arriba, una plaza de Budejovice./ EL CORREO

Tábor, en cambio, llama la atención por su carácter medieval y centro de la doctrina de Hus, corriente religiosa que, como tantas otras, tuvo un mal final al quedar en minoría. El casco antiguo huele a la Edad Media, aunque muchos edificios y palacios nos llegan de épocas más cercanas. Mientras, Slavonice sabe a Renacimiento y las fachadas esgrafiadas de sus palacetes nos recuerdan que estamos ya muy cerca de Austria.

Holsovice, finalmente, es barroca, y las 22 casas idénticas de mediados del siglo XIX aportan un toque colorista. La ciudad, a 15 kilómetros al oeste de Ceske Budejovice , es visita obligada para los amantes de las tradiciones culturales y folclóricas.