 |
| ENTORNO. La catedral de Santiago. |
Leer
práctico
|
Programa:
Terrafolk actúa los días 23, 24 y
25 de mayo en Santiago de Compostela, Ferrol y La Coruña,
respectivamente. Tiharea ofrece dos conciertos
en La Coruña (31 de mayo) y Ferrol (1 de junio).
Finalmente, Omar Sosa y Childo Tomas tocarán
en Santiago de Compostela (13 de junio) y La Coruña
(14 de junio).
Más
información:
www.caixagalicia.es
Venta de entradas en T 902434443.
El precio de los conciertos es de 5 euros.
|
La paradoja gallega
RINCONES. El festival de Músicas
del Mundo representa una buena ocasión para recrearse
en las singularidades de La Coruña, Ferrol y Santiago
M. Pérez
La Coruña ha encontrado
desde hace tiempo su espacio estelar en el mapa cultural de
España, lo cual no es fácil cuando uno se encuentra
en una esquina de la balsa de piedra, que diría Saramago,
y otros ya hace tiempo se adelantaron en estos menesteres.
Madrid tiene, entre otras muchas manifestaciones memorables,
el Museo del Prado y el Reina Sofía, mientras Barcelona
posee, también entre infinidad de tesoros, la herencia
de Gaudí bañada por la inmensa luz del Mediterráneo.
Y existen otras urbes, como Bilbao, que también han
buscado sumarse a la geografía del arte (y el turismo)
aportando el Guggenheim y -antes, mucho antes, que éste-
el Museo de Bellas Artes. Pero, ¿quién puede
enseñar un increíble y bello jardín compuesto
exclusivamente por
pulpos? Evidentemente La Coruña,
santo y seña de la relación del hombre con la
mar, que ha querido emplazar esta singular muestra de atlantismo
junto a otra iniciativa cuando menos extraordinaria para una
población que, según parece, nunca se sabe si
sube o baja la escalera: el Domus, el primer museo interactivo
del planeta, diseñado por Isozaki en 1995 y que pretende
estimular la curiosidad del ser humano por conocerse a sí
mismo.
Arte, naturaleza, conocimiento
y también música. A partir del 23 de mayo, Caixa-
Galicia organiza un refinado y muy escogido ciclo sobre músicas
del mundo, que llevará a La Coruña, Santiago
de Compostela y Ferrol a -atención a la nueva paradoja-
la vanguardia de los sonidos tradicionales: Terrafolk, banda
eslovena de folk que ya se dio a conocer en Ortigueira el
año pasado; Tiharea, un trío de mujeres formado
en Madagascar y que reproduce el repertorio polifónico
de su país (con especial mérito del acompañamiento
musical conseguido con latas rellenas de piedras), y el dúo
integrado por Omar Sosa y Childo Tomas, responsables de un
ejercicio estilístico que combina el free jazz con
los sonidos afrocubanos y mozambiqueños.
Mar de batallas
Pero si una ciudad de Galicia parece también ensombrecida,
y en esta ocasión por la Historia, es Ferrol. De Ferrol
hay que dar la posición como se debe: 43º 28'
N y 8º 15'W. No en vano, durante siglos ejerció
como el puerto militar más importante de España
y, en función de tal papel, soportó reiterados
acosos. Se convirtió en escenario de tantas batallas
navales e intentos de conquista que los habitantes decidieron
construir el castillo de San Felipe y colocar una inmensa
cadena en la boca de la ría, que era levantada cada
vez que llegaba una flota enemiga para encerrarla dentro de
la bahía. Una de las escaramuzas más cruentas
fue la que en 1800 llevó al almirante inglés
Warren a intentar destruir la ciudad y sus astilleros al frente
de un centenar de barcos y 17.000 hombres. Fracasó.
El propio Napoleón rindió homenaje a los "valientes
ferrolanos", que, por cierto, nueve años más
tarde echarían a patadas a las tropas francesas durante
la ocupación.
Entre los descendientes del Ferrol
se vuelve a mostrar la paradoja gallega: ferrolanos fueron
el dictador Francisco Franco (quien, en un alarde toponímico,
decidió apellidar a la urbe 'del Caudillo') y Pablo
Iglesias, líder del movimiento obrero español
y fundador del PSOE y la UGT. También son hijos de
este enclave el escritor Gonzalo Torrente Ballester y Concepción
Arenal, periodista y licenciada en Derecho, pues fue la primera
mujer que acudió a la Universidad en España,
hacia 1940, aunque lo hiciera vestida de hombre. De todos
ellos hay pistas por esta ciudad, en cuyos alrededores se
encuentran buena parte de sus atractivos turísticos:
las entradas a las rías del Ferrol y Ares, las playas
de San Jorge y Santa Comba y la sierra de Capelada.
 |
| ENTORNO. La ría de Ferrol. |
Sin abandonar la mar ni las
guerras, el retorno a La Coruña propicia el encuentro
con una de las figuras míticas de la historia local:
el general británico John Moore, quien, el 16 de enero
de 1809, se enfrentó a las tropas napoleónicas
en Eviña, a las afueras de la ciudad. Sendas placas,
una cerca de la iglesia de San Vicente y otra en el monte
de La Zapateira, descubierta por el Príncipe de Gales,
recuerdan esta encarnizada batalla en la que murieron miles
de soldados y el propio Moore, quien resultó alcanzado
por una bala de cañón y hubo de ser trasladado
a la casa del comerciante Genaro Fontenia, donde murió
horas más tarde. La vivienda se encontraba en el Cantón
Grande y su visita es inexcusable para quienes se interesen
en la convulsa historia coruñesa y quieran conocer,
como en el Domus, las interioridades del ser humano; en este
caso, las más oscuras. La ocasión es propicia
para perderse por las rúas de Santiago, a las que quizá
ha ensombrecido el fervor protagonista del peregrinaje y la
inmensidad pétrea de la catedral compostelana, pero
que otorgan al viajero la satisfacción de las ciudades
viejas. Por muy activas que éstas sean, y bajo las
arcadas antiguas, Santiago bulle de vida social y comercial,
el tiempo queda ralentizado en los empedrados, los mercados
de variada cacharrería y los cafés de madera
en un casco histórico que se conserva de modo muy semejante
a como lo fue en el siglo XI, una vez levantadas las famosas
murallas.
|