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La fiesta por los cuatro costados
La Aste Nagusia se acabó. Llega el momento de
analizar los fallos y aciertos de este año
EL CORREO/BILBAO
Marijaia
volvió a arder ayer para despedir la Aste Nagusia y dejar
tras de sí una estela de recuerdos inolvidables. La Semana
Grande ha dejado un buen sabor de boca a los bilbaínos, que
aunque agotados, una vez pasada la resaca, comenzarán a contar
las horas que faltan para volver a sentir el próximo txupinazo.
Quejas, como siempre, las hay. Compaginar actos para unos
y otros y evitar que se entorpezcan siempre es complicado.
Pero al final, música y teatro para todos, fuegos para dejar
la boca abierta, más seguridad, más limpieza, más ambiente
y toros.
MÚSICA Mayorías absolutas
Pese al penoso culebrón de Prodigy y Madness, estaba claro
que el programa de fiestas de este año no necesitaba figuras
internacionales para convocar multitudes. El Ayuntamiento
optó por una línea de comercialidad manifiesta que ha tenido
su expresión más clara en el cartel de Botica Vieja, un auténtico
'hit parade' de la música popular por el que han pasado, en
días consecutivos, Chambao, Pereza, Coti, Chenoa -gran concierto,
de verdad- y el asturiano Melendi, que alcanzó los 30.000
espectadores. Los adolescentes han sido los grandes beneficiarios
de esta apuesta por la mayoría absoluta y han acudido en masa:
no había más que ver las filas de coches con padres que acudían
a recoger a su exaltada prole.
La otra cara de este éxito masivo han sido las críticas de
algunos aficionados, que han visto cómo los estilos menos
populistas perdían terreno. Pero sería injusto decir que las
minorías han estado desatendidas: aparte de Bilborock y las
etnicidades de la Plaza Nueva, en los escenarios mayores ha
habido punk, rock, hip hop, metal, jazz, fusión, reggae e
incluso unos clásicos locales como Doctor Deseo.
FUEGOS ARTIFICIALES Ritmo, colorido y estruendo
A partir de las 22.30 horas, miles de personas alzaban la
mirada al cielo para disfrutar durante unos veinte minutos
del espectáculo de luz y sonido por antonomasia de la Semana
Grande. Las nueve empresas participantes -cinco de concurso
y cuatro de exhibición- trajeron los deberes hechos y demostraron
que la Aste Nagusia está marcada en rojo en el calendario
de cualquier pirotécnico que se precie. Y es que Bilbao se
ha consolidado como una de las principales plazas de España
en este arte. Los fuegos destacaron por el ritmo, el colorido
y el estruendo, sobre todo por parte de la empresa valenciana
Caballer, que hizo buenos los pronósticos que la daban como
gran favorita. Las novedades tampoco defraudaron, tanto la
empresa maltesa Pyrolimited Fireone como la polaca Nakaja
Art consiguieron levantar los aplausos del público congregado,
principalmente, en el Parque Etxebarria.
TEATRO El éxito comercial supera al artístico
Éxito, el público ha respondido al teatro y ha habido llenos
absolutos. La campaña ha tenido un carácter eminentemente
comercial, con cierta cobardía, repitiendo títulos rodados
en otras fechas como 'Gorda' de LaBute, que ha llenado, o
'Los mejores sketches de Monty Phyton', de Yllana/Imprebis
a partir del Monty Phyton Flying Circus.
Se han confirmado los musicales como género en alza, el público
ha respondido muy bien a 'Cabaret' y 'Fama', dos títulos importantes
en los locales de mayor respeto -Arriaga y Euskalduna con
1.200 y 2.000 localidades- y ha tenido llenos los tres días
de la siempre bien recibida zarzuela en una 'Antología' que
produjo José Luís Moreno. Ha faltado el teatro, y es muy discutible
que las fiestas exijan teatro banal. Lo mismo que cuando se
programa música, se programa música para muchas sensibilidades,
en Bilbao llenaron en agosto 'El beso de la mujer araña' de
Manuel Puig, 'El precio' de Miller, o 'Hamelin' de Juan Mayorga,
que no son teatro fácil. En la capital vizcaína se estrenaron
títulos que avanzaban la temporada. Ni una cosa ni otra hemos
tenido en agosto de 2006. Un fenómeno característico es la
reposición de 'Gorda'. Camino de llenar hasta el último día
la 'sala 600' de Euskalduna, es una levedad sobre las obesas,
un tema no africano precisamente, ni siquiera europeo, recuérdese
el 'No Personal Remarks, Please' de los británicos.
CORRIDAS GENERALES Cal y arena en una feria con tirón
Las Corridas Generales han dado una de cal y otra de arena
en una plaza que, viendo lo caro que se ha puesto cortar una
oreja, sólo abrirá la puerta grande a la taquilla. A falta
de echar cuentas -posiblemente sea la feria con mejores resultados
de público y recaudación-, hubo tirón. En el apartado artístico,
Sebastián Castella y, de nuevo, Enrique Ponce y El Juli salen
bien parados del envite, ovacionados. En ganaderías, Torrealta
y Zalduendo han sacado toros para recordar. Las decepciones
llevan el nombre de El Cid, que se va como vino, sin trofeos
en el morral, y de Victorino, que no cumplió con las expectativas.
La Junta de Vista Alegre ha otorgado a Zalduendo el premio
a la corrida más completa y brava. Sebastián Castella obtuvo
el Ercilla al torero triunfador, por su actuación ante los
Torrealta, y Pablo Hermoso de Mendoza se llevó el de mejor
rejoneador. El trofeo al novillero triunfador de la temporada
fue para Daniel Luque; el 'Arte, saber y toros', para Enrique
Ponce; el Elcano al momento más redondo, para Fernando Cruz;
el galardón del Cocherito al mejor toro, para 'Minero', de
Cebada Gago, y el Manolo Chopera al fomento de la fiesta ha
recaído en 'Tendido Cero'.
LIMPIEZA Calles limpias por la mañana
La concejalía de Obras y Servicios se ha volcado en la limpieza
para tener las calles adecentadas desde primera hora de la
mañana tras el aluvión de residuos que genera la noche. Pese
al aumento de público, la basura no ha campado a sus anchas
por la ciudad, plagada de contenedores por las txosnas. Aun
así, más de uno ha echado en falta más baños públicos, aunque
el Ayuntamiento dice que hay tantos como en la fiesta de la
cerveza de Munich.
LIMPIEZA Calles limpias por la mañana
La concejalía de Obras y Servicios se ha volcado en la limpieza
para tener las calles adecentadas desde primera hora de la
mañana tras el aluvión de residuos que genera la noche. Pese
al aumento de público, la basura no ha campado a sus anchas
por la ciudad, plagada de contenedores por las txosnas. Aun
así, más de uno ha echado en falta más baños públicos, aunque
el Ayuntamiento dice que hay tantos como en la fiesta de la
cerveza de Munich.
AMBIENTE Más gente, pero menos famosos
Los hoteles de Bilbao estuvieron repletos durante toda la
Aste Nagusia, pero se echaron en falta más caras conocidas.
El Ercilla y el Carlton volvieron a ser los establecimientos
más concurridos.
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