Las
gamas Solac Comfort System y Compact Design aprovechan
los principios de convección para diseñar
radiadores de aceite prácticos y de bajo
consumo. Cuentan con doble termostato para medir
con precisión la temperatura ambiente y evitar
sobrecalentamientos.
Algunos modelos incluso disponen de un accesorio
para secar y calentar prendas de ropa sin quemarlas.
Cuestan entre 80 y 100 euros.
Aire caliente
con diseño
Los
termoventiladores han evolucionado para ofrecer
potencias muy altas en carcasas pequeñas
y silenciosas. Familias de producto como los Thermotek
o Modern se activan cuando las temperaturas bajan
por debajo de cero grados o cuentan con función
de desconexión automática antivuelco.
Cuestan 35 euros.
Mantener
la humedad
Uno de los mayores problemas de la mayor parte de
sistemas de calefacción es que tienden a
resecar el ambiente. En presencia de bebés,
ancianos o personas sensibles a este problema no
es mala idea conectar un humidificador. Con apenas
el consumo de una bombilla se encarga de mantener
la dosis adecuada de agua en el aire.
Calor saludable
Independientemente de la temperatura ambiente, algunas
dolencias requieren mantener una parte del cuerpo
con un calor constante. Sobre todo en invierno.
Las mantas y almohadillas eléctricas son
un accesorio tradicional que se ha mejorado con
nuevos sistemas de seguridad y reguladores.