El actual sistema público de Seguridad Social
ya tiene fecha de caducidad
>>> «La Seguridad
Social generará pérdidas a partir del año
2011», «El Gobierno deberá recurrir en
2015 al fondo de reserva para pagar las pensiones»,
«El Gobierno busca prolongar la vida laboral más
allá de los 65» son algunos titulares que en
los últimos meses han aparecido en prensa y que han
vuelto a poner sobre el tapete un tema que en España
aún no se ha afrontado de forma seria, el futuro del
actual sistema de pensiones a medio y largo plazo.
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Si a estos titulares le añadimos
las declaraciones del secretario de Estado de la Seguridad
Social, Octavio Granado, la cosa no pinta muy bien. Si el
año pasado algunos responsables del Ministerio de Economía
amenazaban con reducir las ventajas fiscales de los planes
de pensiones este año la cosa cambia.
El máximo responsasble de la Seguridad Social en España
ha llegado a manifestar que «los trabajadores tienen
que saber que las pensiones públicas, aunque constituyan
el primer pilar del sistema, quizá no garanticen un
nivel de renta acorde con sus
expectativas y, por ello, es
conveniente tomar medidas desde ahora». Granado de forma
directa ha animado a las clases medias a contratar planes
de pensiones privados que complementen las aportaciones del
siste-ma público. En contra de lo manifestado el pasado
año por el secretario de Estado de Hacienda, Miguel
Ángel Fernández Ordóñez, que habló
de recortes en las ventajas fiscales para estos productos,
Octavio Granado apuesta por nuevos incentivos.
Fomentar las rentas vitalicias
Un tema también destacado en el que ha incidido el
secretario de Estado de la Seguridad Social es en la nececidad
de fomentar el cobro de los planes de pensiones en forma de
rentas vitalicias, en lugar de la forma más utilizada
en España que es el cobro de todo el montante en el
momento de la jubilación. Los datos aportados por el
propio Ministerio de Trabajo a petición de la Unión
Europea no dejan lugar a dudas. En 2020 la diferencia entre
los compromisos de pago de la Seguridad Social y los ingresos
será de 17.721 millones de euros, el equivalente a
casi un punto
del PIB español. Las soluciones que plantea Trabajo
son drásticas: subir las bases mínimas de cotización,
sobre todo a los autónomos; ajustar las prestaciones
a las aportaciones reales;
limitar el importe de viudedad cuando existan otras rentas.
Y, por supuesto, adios a las prejubilaciones a trocho y mocho
y al pago de ciertas incapacidades permanentes sin estar vinculadas
a los años cotizados.
Dos trabajadores por cada jubilado
Y es que mientras en el
pasado la proporción en Europa era de cuatro personas
trabajando por cada pensionista para mediados de este siglo
habrá dos personas trabajando por cada jubilado. Y
esa proporción será menor aún en España,
uno de los países más viejos del mundo. Concretamente
la tasa de dependencia
para el 2050 en España se calcula en el 56%. Es decir,
habrá 44 personas trabajando por cada 56 jubilados.
Y eso a pesar del refuerzo de la inmigración. La secretaría
de Estado de la Seguridad Social ya ha remitido a los agentes
sociales un borrador de propuesta para reformar el actual
sistema que tiene fecha de caducidad. Pero, España
lleva ya un retraso considerable respecto a otros países
y la necesidad de complementar las pensiones públicas
con planes privados ya nadie la discute.
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