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Múltiples productos permiten formar una
cartera variada
>>> La diversificación
de las inversiones sigue siendo algo necesario para afrontar
con cierta
tranquilidad posibles cambios de ciclo. La llamada gestión
activa de las finanzas personales
busca precisamente utilizar el "tempo financiero"
y la flexibilidad de cada inversión. Una
gestión activa encaminada a conseguir las combinaciones
adecuadas de activos para
compensar posibles pérdidas con ganancias, un concepto
cada vez más extendido.
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A nadie se le escapa que el
precio del dinero subirá en los próximos años.
Eso supondrá que las familias españolas, aunque
la subida sea moderada, deberán destinar aún
más recursos a pagar su hipo-teca. Todo apunta a que
en el mercado español de la vivienda ha comenzado una
desaceleración y no se repetirán los fuertes
incrementos de los precios que hemos vivido en los últimos
años. Para que en un futuro la inversión en
pisos sea rentable es necesario que su revalorización
supere la suma del tipo de interés y del IPC y los
expertos auguran crecimientos de entre el 5% y el 7% que no
compensarán esas otras magnitudes.
La vivienda, por tanto, se mantendrá
como una fórmula intere-sante de cara a
disponer de un patrimonio sólido
que garantice una vejez en condiciones, pero perderá
interés para quien bus-que rentabilidades altas a corto
y medio plazo. Los propios promo-tores recomiendan diversificar
las carteras inmobiliarias para evitar un posible cambio de
tendencia en el mercado.
La Bolsa está dando importan-tes
alegrías a aquellos inversores que han confiado en
ella en el úl-timo año, pero los expertos vati-cinan
que, aunque existen valo-res aún con recorrido, está
tocando techo. Y aunque las principales economías y
las empresas pre-sentan buenos balances persisten algunas
incertidumbres como el precio de los carburantes.
Cubrirse ante los cambios
Por tanto, para el inversor
se impone nuevamente la necesidad de diversificar su cartera.
La llamada gestión activa de las finan-zas personales
busca precisamente combinar inversiones atractivas por su
alta rentabilidad, pero de cierto riesgo con otras más
seguras que permitan enju-gar posibles pérdidas en
caso de movimientos bruscos en los mer-cados inmobiliario
y de renta variable.
Este concepto de cubrirse ante
posibles vaivenes con productos de rentabilidad más
moderada, pero más continuada va calando poco a poco
entre los pequeños y medianos inversores, ya que las
grandes fortunas llevan haciénolo desde hace siglos.
La consolidación y progresiva generalización
de los bienes de colección o tangibles como activos
de inversión supone hoy en día un instrumento
de primer orden para esta gestión activa. Por otra
parte, si alguien dudaba de que el actual sistema público
de previsión no ofertará a medio y largo plazo
las mismas prestaciones que ahora las manifestaciones del
secretario de Estado de la Seguridad Social no dejan lugar
a dudas. Octavio Granado ha señalado recientemente
que "el sistema público quizás no garantice
una pensión acorde con las expectativas de los trabajadores"
y ha animado a complementar la jubilación con planes
de pensiones.
En Euskadi, el departamento de Justicia, Empleo y Seguridad
Social prevé llevar antes de que
concluya el año al Consejo de Gobierno la aprobación
del nuevo Plan de Previsión Social Com-plementaria
que busca universalizar las EPSVs mejorando su atractivo.
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