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28-III-2005
López defiende una «patria
vasca donde nadie se sienta apátrida o marginado»
El secretario general del PSE critica a PNV y EA
por utilizar el Aberri Eguna como «un acto de partido»
Apuesta por un «patriotismo que una y no que separe»
BILBAO/EFE. El secretario general del PSE-EE y candidato
socialista a lehendakari, Patxi López, defendió
ayer en Bilbao, con motivo del Aberri Eguna, una «patria
vasca» en la que se haga «patriotismo que une
y no patrioterismo que separa» y donde nadie, por ningún
motivo, «pueda sentirse marginado o apátrida».
En una rueda de prensa, López leyó una declaración
escrita en primera persona y suscrita por ciudadanos de diferentes
ámbitos sociales en la que se propone la celebración
en Euskadi de un día de fiesta «en el que nos
reconozcamos todos y con el que todos nos sintamos identificados».
«Es patriota vasco el que mantiene unido al país
y no el que lo divide», indica la declaración,
que aboga por «recuperar el carácter unitario
que el Aberri Eguna nunca debió dejar de tener».
López leyó el manifiesto rodeado de sus diecisiete
firmantes, de los que dijo que «representan magníficamente
la Euskadi plural y diversa, la Euskadi real que existe hoy
y que queremos que sea la protagonista de este país».
«Unidad»
«Son gente que quieren hacer país y quieren
hacerlo juntos, unidos y quieren sentirse también identificados
con él y con sus símbolos», dijo López
antes de dar lectura al texto. Según el manifiesto,
PNV y EA han utilizado el Aberri Eguna «no para poner
en valor lo que nos une», sino para «representar
a una parte, para hacer un acto de partido» y como «un
elemento más de su campaña electoral».
En respuesta a esto, el PSE-EE apuesta por que el Aberri Eguna
«deje de ser la fiesta reivindicativa de una forma parcial
de entender Euskadi para convertirse en la celebración
festiva de un País Vasco reconciliado y dispuesto a
enfrentarse a los desafíos del futuro con la fuerza
de la unidad».
«Hay otro patriotismo vasco posible y deseable; y existe
una mayoría social que lo reclama», indica el
texto, que propugna una patria «donde nadie se sienta
excluido ni amenazado por sus ideas» donde nadie, por
ningún motivo, «pueda sentirse marginado o apátrida,
sino ciudadano en pleno ejercicio de sus derechos y obligaciones
y en pie de igualdad con los demás vascos».
«Quiero ser el lehendakari de un Gobierno de cambio
que se ajuste a las pautas de ese nuevo patriotismo vasco
deseable y cada vez más deseado», indicó
López.
A su juicio, «es patriota vasco» el que «prestigia
las instituciones de gobierno, y no el que las socava»,
el que «defiende la legalidad que ampara los derechos
de toda la ciudadanía, y no el que las cuestiona»,
el que «tiene como prioridad defender las libertades
de todos, y no el que permite con su silencio que miles de
ciudadanos sean acosados por sus ideas».
Frente a ello, López se comprometió a ser el
lehendakari que «recupere el vigor, el liderazgo político
y social, y la eficacia que en otros tiempos tuvieron las
instituciones vascas», que «haga honor a su juramento
en Gernika, cumpliendo y haciendo cumplir las leyes»,
y que «una a los demócratas para combatir al
terrorismo».
«Esperanza»
Además, destacó que es «patriota vasco»
el que «proporciona a los vascos motivos de esperanza
y confianza en el futuro, y no el que los sume en la incertidumbre
política y económica». Ante esto, mostró
su deseo de liderar un Gobierno Vasco «que proporcione
estabilidad, progreso y avance social a nuestra ciudadanía»
y que «abra de par en par las puertas del diálogo
político y social».
«Quiero ser el lehendakari que haga de Euskadi un continuo
motivo de esperanza y de movilización colectiva hacia
metas compartidas de futuro, y no una fuente de frustraciones
para instalarnos en el pasado, y en la inmovilidad permanentes»,
agregó. Por último, López se comprometió
a «liderar una Euskadi en paz, sin imposiciones partidistas
que la empequeñezcan; sin agresiones a las libertades
y derechos de ciudadanía que le priven de atractivo
para una buena parte de nuestra sociedad».
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